LA ISLA DE SÁLVORA (GALICIA)

Recorremos el mundo, nos vamos a veces a miles de kilómetros buscando lugares sorprendentes, pero también, muy cerca de nuestra casa tenemos auténticos paraísos a los que no podemos olvidar.

Desde nuestra casa de verano en Sanxenxo (Galicia) disfrutamos de un entorno privilegiado:

Cuenta la leyenda que las Rías Bajas Gallegas (Corcubión, Muros, Arosa, Pontevedra y Vigo) esos largos brazos del Océano Atlántico que se adentran en la tierra de la costa gallega orientada al oeste, son la huella de los dedos de Dios que, después de crear el mundo, apoyó aquí su mano para descansar y contemplar satisfecho su bella obra, matizada con los colores más hermosos entre el azul del cielo y del mar, fundiéndose con el verde de los campos.  En estos surcos celestiales cubiertos por el Océano emergen pequeños paraísos terrenales que guardan las más preciadas riquezas ecológicas, son las Islas Atlánticas de Galicia agrupadas en cuatro archipiélagos:

  • El archipiélago de las Cíes en la Ría de Vigo con tres islas principales: Faro, Monteagudo, San Martiño y varios islotes más pequeños como Penelas dos Viños, Ruzo, Grabelos y Agoeiro.

Las Islas Cies son las más famosas, desde hace años se está tramitando su inclusión en el Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

  • El archipiélago de las Ons en la Ría de Pontevedra, con la isla principal que le da nombre y otros pequeños islotes como la isla de Onza y El Corviero,
  • El archipiélago de Cortegada en el interior de la Ría de Arosa que incluye la isla más grande Cortegada, y otras menores como Malveiras y Briñas.
  • El archipiélago de Sálvora a la entrada de la Ría de Arosa, con la isla principal, Sálvora, y un conjunto de islotes como Noro, Vionta o Sagres.

En el año 2002 el conjunto de dichos archipiélagos se constituyó en “Parque Nacional Marítimo Terrestre de las Islas Atlánticas de Galicia”. Gracias a este reconocimiento la fauna y flora que habita tanto sus tierras como el agua que las rodea, están protegidas y se trabaja activamente en todo lo que supone la salvaguarda del medio ambiente, la lucha contra especies invasoras y la conservación de la naturaleza.

Hace años que visitamos las Islas Cies y Las Ons pero nos quedaban por conocer Cortegada y Sálvora así que decidimos, que la espléndida mañana del Domingo 12 de junio 2022, era el momento perfecto para ir a descubrir la Isla de Sávora desde Sanxenxo, antes de que la temporada alta de verano y la llegada masiva de turistas haga perder algo de su indudable encanto.

A demás hay que recordar que aparte de las conocidas rutas terrestres del Camino de Santiago también existe “La Ruta marítima del Camino de Santiago” que transcurre a través de la ría de Arosa y del río Ulla conmemorando la llegada a Galicia del apóstol Santiago a través del mar, sobre el año 44 dc. Esta ruta xacobea fluvial recorre algunas islas como Ons, Sálvora, la Toja y la isla de Arosa, así que también es una magnífica opción a tener en cuenta si no se conoce esta espectacular zona.

Preparativos para la visita a Sálvora:

El día anterior nos aseguramos de que lucirá el sol y tendremos una magnífica temperatura para hacer el recorrido. Buscamos información, leemos foros y …..

Reservamos en la web la excursión desde el puerto del Grove, lugar al que vamos con mucha frecuencia:

Salidas del Puerto de O Grove a la Isla de Sálvora a las 10.00h y de vuelta en el puerto de O Grove a las 14.30h (Duración de la excursión 4.30h). Precio: Adultos: 25€ Niños de 3 a 12 años: 10€ Niños menores de 3 años: gratis

Empieza nuestro día: Domingo 12 de junio 2022. La preciosa mañana primaveral invita a madrugar así que nos ponemos en marcha en seguida y en 20 minutos llegamos desde Sanxenxo al Grove.   

En O Grove hay una amplia zona de aparcamiento gratuita frente a la lonja y al muelle, rodeando al monumento dedicado a la familia pescadora. Aunque este gran parking siempre está muy concurrido, aparcamos sin problema.

Llegamos con tiempo de sobra para canjear la reserva hecha on line por los billetes

Vemos el barco en el que iremos a la isla de Sálvora pero aún falta media hora para el embarque así que vamos hasta la playa

A las 10:00h en punto estamos embarcando

Hay pocos turistas, aunque alguno más de los que esperábamos teniendo en cuenta que aún estamos en la primera quincena de junio. Podemos elegir nuestro sitio en el  barco, quedando aún bastantes sin ocupar, cosa impensable probablemente en menos de un mes. Optamos por la cubierta superior exterior

Otros prefieren la cubierta interior

Personal atento al pasaje:

Empieza una magnífica travesía que durará 45 minutos hasta llegar a Sálvora….

Para disfrutar de la travesía en el exterior hay que acordarse de llevar un cortavientos ligero para protegernos de la brisa del mar y un sombrero que se asiente bien en la cabeza y no vuele con las gaviotas…

También puede ser conveniente, para quien no tenga “muy firme” el sistema vestibular del oído interno que controla el movimiento y el equilibrio, tomar dimenhidrinato (biodramina), media hora antes de iniciar el viaje o mascar chicle de biodramina en cuanto empiecen los síntomas del mareo (cinetosis mal del movimiento).

Perfectamente equipados y acomodados disfrutamos del paisaje….

El Fly Delfin pasa entre las bateas, típicas plataformas flotantes de la zona empleadas para el cultivo del mejillón.

Estas plataformas flotantes forman parte del paisaje de la costa gallega del sur desde que en 1945 Alfonso Ozores Saavedra construyó la primera batea de Galicia en esta ría de Arosa. Actualmente hay 3.337, aunque se ven también muchas en otras rías gallegas, la mayor concentración de ellas sigue estando en la ría de Arosa, su explotación es familiar, con una media de 1,8 bateas por familia.

La batea es un vivero flotante constituido por un entramado de madera de eucalipto, de forma más o menos rectangular, suspendida mediante un sistema de flotadores, al que se atan cuerdas que se sumergen hacia el fondo del mar para que las larvas de mejillón se adhieran y vayan creciendo alimentadas por los nutrientes en suspensión que contienen las aguas de las rías, principalmente fitoplancton. La producción anual media por cada batea es de entre 40 y 80 toneladas de mejillón, incluso hay algunos casos en que se llega a sobrepasar las 100 toneladas anuales.

Galicia es la primera potencia europea en cultivo y comercialización del mejillón y a nivel mundial se coloca de segunda después de China en cuanto a producción y extracción.

Tras un viaje que se hace muy corto, avistamos la isla.

Lugar estratégico defensivo, campamento de guerreros vikingos y sarracenos, refugio de piratas y corsarios, perteneció a la corona gallego-asturiana hasta que Alfonso II en el año 899 la donó al Cabildo Catedralicio de Santiago. A mediados del siglo XVI, la iglesia cedió la isla al noble Marcos Fandiño Mariño, cuya familia y herederos la administraron hasta el siglo XVII en régimen feudal.

En el año 1700 algunos vecinos del pueblo de Carreira (en Aguiño) empezaron a ocupar la isla para poder utilizar el terreno como tierra de cultivo. En el año 1770 el comerciante castellano residente en A Coruña, Don Jerónimo de Hijosa Rodríguez obtuvo permiso para instalar un almacén de secado y salazón de pescado considerado el primero y más importante de Galicia.  

En 1820 Isabel de Mariño, heredera de Sálvora, se casó con Ruperto Antonio de Otero, momento en el que la saga de los Otero se convirtió en la nueva propietaria de Sálvora.  Sus descendientes, la familia Otero Goyanes, en 1958, rehabilitaron y transformaron la antigua fábrica de salazón en pazo residencial (un pazo es un tipo de casa solariega de carácter señorial típica de Galicia) y le añadieron torres y almenas según el gusto de la época. Reconvirtieron la pequeña taberna de la aldea en capilla dedicada A Santa Catalina, patrona de la Isla. También quisieron hacer más atractiva la isla, antiguo coto de caza, repoblándola con ciervos y caballos. En la playa principal más próxima al pazo, construyeron una bonita estatua de sirena que lleva el nombre de Mariña en recuerdo de los Mariño, primeros propietarios del lugar. En 2007 Francisco de Borja Otero Zuleta de Reales, marqués de Revilla, último propietario privado, la vende a la entidad bancaria Caixa Galicia, ese mismo año el Ministerio de Medio Ambiente tras abonar 8,6 millones de euros recuperó la isla para el Estado. 

Al aproximarnos a la costa, lo primero que vemos es el Pazo de Sálvora a pie de playa, bonito edificio perfectamente reformado, en el que destacan su torreón. También se le conoce como el Pazo de Goyanes (en alusión a la familia Otero Goyanes que fue su propietaria), o  simplemente El  Almacén (como también se llama la playa) recordando su función de fábrica de salazón ya que sobre esta antigua edificación industrial es  donde posteriormente se construyó el pazo actual, que conserva varios escudos de armas que recuerdan a las familias propietarias. Hoy en día funciona como museo de la isla y lo visitaremos al final de la excursión.

Desembarcamos frente al pazo.

Tenemos una de las imágenes más icónicas de la isla: el pazo (hoy museo) la capilla (antigua taberna de la aldea) y la sirena.

¡Listos para conocer este pedacito de tierra!

Solo están permitidas dos únicas rutas en la isla, además solo es posible recorrerlas con el guía del grupo turístico. 

Una de las rutas lleva hacia el norte de la isla donde se encuentra la aldea de Sálvora, actualmente solo quedan vestigios de otros tiempos en los que la isla estuvo habitada.

La otra ruta lleva al faro, hasta hace poco habitado por fareros, cuya misión es señalizar esta peligrosa zona donde acontecieron trágicos naufragios como el del vapor Santa Isabel en 1921 que hacía la ruta Bilbao-Cádiz en el que murieron 213 personas.

 Empezamos el recorrido dejando atrás el barco atracado en el pequeño muelle.

Seguimos hacia el faro, nos encontramos sorprendentes bloques graníticos redondeados llamados “bolos”:

El solitario entorno se presta para ser el escenario perfecto de distintas leyendas.

Alguna de ellas sitúan el origen del archipiélago a la época en la que la isla estuvo habitada por los estrimios (ocupantes del territorio gallego anterior al Imperio Romano), éstos tenían el poder de petrificar con la mirada a sus adversarios, explicando así los numerosos islotes que rodean la isla y que en su día fueron potenciales invasores.

Otras leyendas hacen referencia a las visitas a la isla de “La Santa Compaña”, procesión nocturna de ánimas en pena que anuncian la muerte y suelen aparecer los viernes entre las grandes piedras de la isla, al acecho de nuevas almas que las acompañe toda la eternidad.

Continuamos por el camino hacia el faro

El último farero de Sálvora, Julio Vilches (Valencia, 1953) después de pasar 37 años de su vida en la isla, desde 1980 hasta su jubilación en 2017, ha publicado “Sálvora. Diario de un farero”, donde describe su particular paraíso, en el que crecieron sus hijas Isla y Vera.

Después de ver por fuera el edificio del faro, desde el otro lado de la verja que lo protege perimetralmente, evitando que los turistas puedan acercarse demasiado, continuamos hacia la ruta de la Aldea.

En el recorrido vemos caballos con sus potrillos

Al borde del camino vemos gaviotas con sus polluelos a los que vigilan y protegen con actitud amenazante hacia nosotros, los intrusos turistas que perturbamos sus tranquilos dominios.

Antes de llegar a la aldea pasamos por una antigua fuente y un lavadero

De la Fonte de Telleira (también conocida como la Fuente de Santa Catalina) brota, según las leyendas de la isla, “agua milagrosa” que, ha dado salud y fuerza a los que la beben desde la época de normandos y vikingos. En su piedra puede leerse grabado: ‘Fuente de agua virtuosa que da salud y fuerza’. Aunque no está bajo ningún tipo de control sanitario, ni se le realiza ningún análisis para comprobar su estado de potabilidad, algunos visitantes e incluso nuestra guía (que nos advierte de dicha falta de control), siguen bebiendo su agua y confiando en sus beneficios.

Llegamos al antiguo poblado surgido especialmente por el trabajo proporcionado por la creación de la antigua fábrica de secado y salazón de pescado que se sumó a la agricultura y a la pesca, convirtiendo a la isla en una buena opción de supervivencia para muchas personas de los pueblos del otro lado de la ría. Se alcanzó una población de unas 60 personas instaladas de manera fija que formaron la aldea de Sálvora. Aunque con el paso de los años y la creación de otras oportunidades de trabajo fuera de la isla, esta fue siendo abandonada, especialmente tras el cierre de la fábrica.  En 1972 el último habitante fijo abandonó la aldea.

Con el objetivo de promover y potenciar la contemplación de las estrellas, la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio del Gobierno de Galicia colocó de forma estratégica cuatro planisferios estelares o cartas estelares en cada una de las islas principales que conforman el Parque Nacional de las Islas Atlánticas, en concreto, su ubicación es:  en el Alto da Campá de las Islas Cíes; en la zona de Caniveliñas, en las islas Ons; en Punta Fradiño, en Cortegada; y en la Aldea de Sálvora. La calidad de su cielo y el alto grado de conservación y protección del entorno hicieron al parque merecedor del distintivo de destino Starlight por la Unesco.

Encontramos el planisferio de la Aldea de Sálvora:

Seguimos entre las antiguas construcciones con magníficas vistas

Vamos hacia la zona donde se encuentran los hórreos

Regresamos …..

Como punto final de la excursión visitamos el antiguo Pazo convertido ahora en museo, en él se exponen distintos objetos y embarcaciones que recuerdan la historia de la isla. Entrada gratuita (incluida en el precio de la excursión).

Delante del Pazo esta la Capilla de Santa Catalina. 

La Capilla de Santa Catalina fue la antigua taberna de la aldea hasta que en 1960 los aristocráticos propietarios la transformaron en edificio religioso tomando el nombre de la patrona de la isla.

El Museo:

Después de una breve visita, bajamos a la playa (playa del Almacén) desde el Pazo

Nos acercamos a Mariña

Una placa cuenta su historia:

Seguimos por la playa hasta el embarcadero

Hay que embarcar a las 13:30h.

Nos acomodamos de nuevo en la cubierta exterior del barco

Y  nos despedimos de Sálvora…

Durante la travesía de regreso al puerto de O Grove se sirven mejillones al vapor y vino de la tierra y agua, incluido en el precio de la excursión.

Y después de la agradable travesía desembarcamos en el puerto de O Grove

Ahora adornado con varios puestecillos de souvenirs marineros

Volvemos por el muelle y vamos a comer al centro del pueblo

 Cruzamos el parque del Ayuntamiento

Nos parece buena opción para comer la terraza del  “balcón de Floreano” en la plaza del Crucero (Praza Darriba)

Floreano es uno de los personajes más populares de la prensa diaria gallega, desde las viñetas del periódico FARO DE VIGO y el restaurante está en la  antigua casa de su creador. 

Agradable local con carta variada

Después de comer volvemos al parking de la lonja donde dejamos esta mañana el coche y regresamos a Sanxenxo.

Sanxenxo nos hace sentir cada vez más cerca las ansiadas vacaciones de verano, hasta entonces seguiremos disfrutando de estupendos fines de semana y recordando nuestros viajes más especiales….

4 comentarios sobre “LA ISLA DE SÁLVORA (GALICIA)

  1. Wow…such a beautiful island!! Galicia is so beautiful, when we walked the Camino de Santiago we were really looking forward to visiting Galicia. I have not heard of the » La Ruta marítima del Camino de Santiago”, it sounds very interesting.
    Thank you so much for your detailed guide to visiting La Isla de Sálvora. The delicious steamed mussels and wine would also be a great reason to visit this island.

    Le gusta a 1 persona

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