SEGUNDA VISITA A PARÍS: DISTRITOS IV, V,VI

       

Empezamos un nuevo día en París con un buen desayuno en nuestro hotel Concorde Montparnasse (distrito XIV de París).

Y listos para recorrer un día más la gran ciudad de París

El hotel esta frente a place Catalogne, delimitando la plaza  junto con el gran edificio del Banque Palatine y la Fontaine de Shamaï Haber en el centro.

Cerca están las Catacumbas de París, uno de los cementerios más famosos de la capital francesa.

Las catacumbas están en lo que, durante la época romana, fueron minas de piedra caliza que a lo largo de los años sirvieron como canteras que proporcionaban el material para la construcción de gran parte de los monumentos y edificaciones que se pueden visitar en la actualidad. En ésta época se llamaban Les Carrières de Paris (las canteras de París). Las minas se convirtieron en un cementerio común a finales del siglo XVIII, se calcula que los restos de más de 6 millones de personas pueden estar enterrados en los más de 300 kilómetros de túneles excavados en las antiguas canteras. Actualmente pueden visitarse sólo una pequeña parte que muestran huesos humanos y calaveras agrupados tapizando las paredes de angostos y tétricos túneles. Horario: de martes a domingo: de 10:00 a 20:30 horas (último acceso a las 19:30). Lunes: cerrado. Precio: Adultos: 13 €. Jóvenes de 18 a 26 años: 11 €. Menores de 18 años: entrada gratuita. Seguramente le interese a alguien por eso lo cuento, pero la visita a lugares tétricos no entran en nuestros planes.

Nuestro primer destino hoy, será el distrito IV de París.

En el distrito IV está el Centro Pompidou, el Ayuntamiento de París, la Île de la Cité y la Île Saint-Louis que visitaremos.

En primer lugar vamos hacia el Centro Nacional de Arte y Cultura Georges Pompidou.

Diseñado por los arquitectos Renzo Piano y RichardRogers, fue construido en terrenos cercanos al antiguo mercado de Les Halles (donde actualmente está el centro comercial Les Halles) durante el mandato del presidente francés Georges Pompidou, el cual falleció antes de que se terminara el edificio, fue su sucesor, Valéry Giscard d’Estaing, quien lo inauguró en 1977. 

Alberga un centro de investigación musical y acústica (IRCAM), una biblioteca con aforo para 2000 personas (Bibliothèque Publique d’Information), pero sobre todo es conocido por ser la sede del Museo Nacional de Arte Moderno (Musée National d’Art Moderne) que posee unas 100.000 obras de arte, una de las colecciones de arte moderno y contemporáneo más completas del mundo junto con el MOMA de Nueva York y Tate Modern de Londres.

El Centro Pompidou contrasta enormemente con los edificios que le rodean, su forma, colorido, altura… lo convierten en una mole estridente para su entorno.

Es uno de los primeros edificios de la arquitectura high-tech o estilo del “tardo modernismobasado en estructuras industrialistas. Caracterizándose por hacer visibles desde el exterior los elementos funcionales, conductos, escaleras, etc, convirtiéndose su fachada en un gran entramado de barras y tubos, además de pintar con colores llamativos las conducciones de agua, aire o electricidad y sacarlos a la parte principal del edificio para dejar un interior diáfano. Tan sorprendente edificio desató una gran polémica, finalmente fue aceptado y hoy en día los parisinos se han acostumbrado a su peculiar aspecto y goza de mucha popularidad, atrayendo a numerosos visitantes.

El edificio está rodeado de una gran plaza pública donde se realizan exposiciones y actividades relacionadas con el centro. 

En la plaza hay colocados enormes tubos, que son los respiraderos del aparcamiento subterráneo que ocupa todo el solar. El gran tamaño de estos tubos de refrigeración y su semejanza con las vías de ventilación de los barcos les convierten en elementos artísticos  característicos del propio Centro Pompidou. 

Desde el Centro Pompidou, en cinco minutos cambiamos radicalmente de estilo arquitectónico contemplando uno de los más bellos edificios de París que alberga su Ayuntamiento (Hôtel de Ville de Paris).

Considerado el edificio municipal más grande de Europa, este magnífico palacio renacentista se levanta majestuoso frente a le Place de l’Hôtel-de-Ville, anteriormente llamada Place de Grève en el Distrito IV de París.

La construcción del palacio original se le atribuye al rey François I en 1533. El magnífico edificio, impregnado totalmente del espíritu del Renacimiento, fue terminado en 1628. En 1871 fue incendiado por la Commune, y reconstruido poco después sobre los escombros, siendo convertido no solo en el ayuntamiento más grande de Europa sino también en el más moderno de la época, dotándolo de la tecnología más avanzada de entonces como el ascensor hidráulico, la iluminación eléctrica o el teléfono.

La fachada principal está decorada con esculturas de personajes ilustres de la ciudad. En cuanto a la arquitectura interior, destaca su salón de festejos, réplica «republicana» de la galería de los espejos del Palacio Real de Versalles construido dos siglos antes.

En las dependencias del Ayuntamiento se organizan periódicamente exposiciones temporales gratuitas, entrada por el 29 rue de Rivoli. Horario: de lunes a viernes de 08:00h a19:30h. cerrado sábados, domingos y festivos.

La Plaza Greve o Plaza del Hôtel de Ville, frente al Ayuntamiento, fue el lugar donde se realizaban las ejecuciones públicas. En la actualidad con bonitos jardines y fuentes, acoge distintos eventos culturales y artísticos, convirtiéndose en un lugar de reunión y esparcimiento para los habitantes de la ciudad y turistas. En invierno ofrece una atracción más, instalando en ella una gran pista es el patinaje sobre hielo.

Seguimos por el distrito IV hacia la Île de la Cité, en medio del rio Sena, considerada como el antiguo centro de la ciudad de París.

Alrededor del año 200 a.C. la tribu celta de los Parisii se estableció en la isla para fundar la ciudad de Lutecia. La ciudad creció y fue prosperando, hasta que en el año 506 se convirtió en la capital del reino y adquirió el nombre de Cité tras convertirse en una ciudad fortificada. La isla tuvo que soportar los ataques continuos de las tropas normandas. Durante la Edad Media la ciudad ya poseía un importante núcleo de población, y se convirtió en el centro político, cultural y espiritual de Francia.

En la actualidad algunas de las principales atracciones de París se encuentran en la Île de la Cité, como es el caso de la Catedral de Notre Dame, la Sainte Chapelle  o la Conciergerie. Además de los edificios históricos, en la Île de la Cité encontramos el mercado de las flores en la Place Louis Lépine que merece la pena visitar.

Paseando por la Île de la Cité recordamos nuestra primera visita en el año 2007.

Ahora le dedicaremos más tiempo y pasearemos con calma. Pocas cosas han cambiado desde nuestra última visita a París, pero es un placer recordar sus más bellos rincones y descubrir por primera vez otros muchos.

La Catedral de Notre Dame de París, construida entre 1163 y 1245, es una de las catedrales góticas más antiguas del mundo.

En sus ocho siglos de historia, la Catedral de Notre Dame ha sido reformada en varias ocasiones, siendo la más importante la de mediados del siglo XIX. A lo largo de estos años se sustituyeron los arbotantes, se insertó el rosetón sur, se reformaron las capillas y se añadieron estatuas.

El 15 de abril de 2019, la catedral de Notre Dame sufrió un grave incendio que provocó grandes daños sobre todo en el tejado y derribó la aguja de la torre principal. ¡Tuvimos suerte de poder verla en todo su esplendor en este viaje!.

Justo delante de la puerta central de la catedral parisina, la Puerta del Juicio final, está “el kilómetro cero” o punto geográfico desde donde se comienza a contar la longitud de las carreteras del país, es el equivalente al español ubicado en la puerta del Sol de Madrid.

La enorme explanada frente a la catedral (Place du Parvis Notre Dame)   está presidida por el emperador de los francos, Carlomagno (742-814) montado en su caballo.

Vemos la estatua ecuestre de Carlomagno hecha de bronce por los hermanos Charles y Louis Rochet  con motivo de la Exposición Universal de 1878. El éxito de la estatua fue tal que el Ayuntamiento parisino decidió conservarla y trasladarla a la plaza de la  Catedral de Notre Dame donde la vemos.

Cerca está el Hôtel-Dieu de París, el hospital más antiguo de la ciudad. El nombre Hôtel-Dieu significa Casa de Dios fue fundado por el obispo Landerico de París el 26 de junio del 651. La historia del Hôtel-Dieu de París está unido a la aparición de las primeras enfermeras religiosas de la historia, las Hermanas Agustinas, cuidadoras de los enfermos de dicho hospital. En sus orígenes contó con la ayuda de un grupo de mujeres que, voluntariamente, prestaban sus cuidados a los enfermos, débiles, huérfanos, ancianos y desvalidos, en el siglo XII, estas mujeres se constituyeron como orden religiosa adscritas a la orden de San Agustín y siguieron prestando sus cuidados en el centro hasta principios del siglo XX.

El hospital construido 500 años antes de que se comenzara a edificar Notre Dame a escasos quinientos metros, ha funcionado ininterrumpidamente hasta la actualidad. Considerado uno de los mejores hospitales de toda la Edad Media, conserva una gran cantidad documentación histórica que lo avala habiendo sido el lugar de trabajo de grandes médicos y cirujanos que han pasado a la historia de la medicina como Jean-Nicolas Corvisart, médico personal de Bonaparte y uno de los cardiólogos más famosos del mundo en su momento; Ambroise Paré, padre de la cirugía, la anatomía, la teratología y la sanidad militar; Pierre Joseph Desault, doctor personal del hijo de Luis XVI; Guillaume Dupuytren, el primer especialista que extirpó el maxilar inferior y drenó exitosamente un absceso cerebral; Armand Trousseau, cuyas obras sobre medicina clínica y terapéutica tuvieron gran repercusión en el siglo XIX, y el famoso biólogo, anatomista y fisiólogo francés Xavier Bichat, que murió precisamente al caer por las escaleras del hospital.

Podemos ver algo desde el exterior del magnífico edificio y sus cuidados jardines.

Vemos la magnífica  Sainte Chapelle ocapilla real de la Île de la Cité, construida por orden de  Luis IX  en un increíble corto tiempo, tan solo  seis años fueron necesarios frente a los casi 200 años que se invirtieron en Notre Dame, siendo consagrada en 1248 para albergar la colección personal de santas reliquias  del rey, entre ellas la Sainte Couronne comprada a los emperadores de Constantinopla en 1239.

Lo más impresionante de la Sainte Chapelle son las 1.113 escenas de pasajes bíblicos, desde el Génesis hasta la Resurrección de Jesucristo, representadas en las 15 vidrieras que ocupan de arriba abajo los ventanales.

Es aconsejable visitar la Sainte-Chapelle en un día de sol, cuyo efecto hace más deslumbrantes las vidrieras más antiguas y bellas de París. Para evitar las largas colas, es fundamental adquirir con antelación las entradas en su web.

Al lado está el imponente edificio de la Conciergerie, palacio real en el siglo XIV y convertido posteriormente en cárcel, en la que pasaron sus últimos días María Antonieta y otros miles de prisioneros durante el Reinado del Terror (1793-1794). Aquí era donde se encerraba a los supuestos enemigos de la Revolución antes de llevarlos ante el Tribunal Revolucionario en el cercano Palais de Justice.

Volvemos hacia la catedral, la rodeamos y con intención de cruzar a la Isla de San Luis,  llegamos al parque de Juan XXIII ( Square Jean XXIII), tras el ábside  de Notre Dame, desde aquí podemos disfrutar de la vista de los arbotantes y la icónica aguja del templo.

El arquitecto Eugène Viollet-le-Duc  (1814-1879) acometió la restauración de la catedral  a mitad del siglo XIX,  un trabajo que le ocupó durante dos décadas. Como colofón de su labor, instaló una espectacular aguja sobre el crucero que alcanzaba los 93 metros de altura, una estilizada masa de madera y plomo que pesaba unas 500 toneladas, y que pretendía acentuar la verticalidad de una construcción nacida para tocar el cielo, a su alrededor colocó las estatuas de bronce de los apóstoles y los símbolos de los evangelistas y coronó la aguja con un gallo. En el gallo se introdujeron tres reliquias: espinas de la corona de Jesús, una reliquia de Saint Denis y una de Sainte Geneviève patronos de París, convirtiéndose así en un “pararrayos” que protegería no solo de las tormentas eléctricas sino de las tormentas espirituales que pudieran afectar a los feligreses.

Imposible imaginar cuando nos hacíamos estas fotos (2017) que dos años más tarde la aguja desaparecería para siempre tragada por el fuego así como gran parte de las cubiertas de la catedral. La aguja no pudo resistir al incendio pero el gallo apareció entre los rescoldos de la madera y con él se salvaron las tres reliquias que albergaba en su interior. Las estatuas de bronce de los apóstoles y los evangelistas habían sido retiradas para su restauración unos días antes, así que se libraron del daño.

Seguimos por el parque de Juan XXIII

En los jardines de la plaza de Juan XXIII, un terreno de casi once mil metros cuadrados, vemos el curioso monumento dedicado a la Virgen María con el niño Jesús, se trata de una fuente de base hexagonal y en forma de puntiaguda torre de diez metros de altura que imita a la aguja de la catedral.

En esquina (Square de l´Île-de-la-Cité ) más cercana a la Isla de Saint Louis nos encontramos con el Memorial de los Mártires de la Deportación, una especie de búnker de piedra blanquecina al que se accede bajando una empinada escalera, este monumento   obra del arquitecto Georges-Henri Pingusson, fue inaugurado el 12 de abril 1962 por el General de Gaulle, Presidente de la República Francesa, como un lugar para el recuerdo de los miles de hombres, mujeres y niños deportados desde Francia hasta los campos de exterminio nazi.

Desde aquí nos dirigirnos hasta el Pont Saint Louis para cruzar a la Île de Saint Louis.

El ponte Saint Louis, con su estructura metálica salva los 67 metros de distancia existente entre la Ilé de la Cité de la Ilé Saint Louis

La pequeña Île Saint-Louis, está llena de restaurantes y tiendas pero no tiene ningún monumento destacable.

Volvemos a la Ilé de la Cité y nos dirigimos hacia el “mercado de las flores” cuyos  orígenes se remontan a principios del siglo XIX.

Con ocasión de la visita de estado a Francia de la reina británica Isabel II el 6 de Junio de 2014 para la conmemoración del 70º aniversario del día D ( 6 de junio de 1944 día del desembarco de Normandía que marcó el inicio de liberación de Francia en la Segunda Guerra Mundial) se le puso al mercado en su honor el nombre de Marché aux Fleurs Reine Elizabeth II.

 .

El Mercado de las Flores es un mercado permanente, abierto de lunes a sábado, en domingo se convierte en el mercado de los pájaros.


El colorido mercado se extiende desde la Rue de Lutece hasta la orilla norte de la isla  en el Quai de la Corse, en medio de estas dos calles se encuentra la avenida  Allée Célestin Hennion.

Hoy domingo, el espacio del mercado se reparte entre bonitos puestos de flores y plantas pero ganan en protagonismo las alegres y coloristas aves a la venta.

Después de disfrutar del agradable ambiente de esta zona, continuamos el paseo

Desde la calle se puede contemplar la gran puerta dorada dieciochesca del Palacio de Justicia que da a Rue de Lutèce.

Seguimos hacia el distrito VI

Cruzamos el puente Saint-Michel sobre el rio Sena que une iIlé de la Cité con el margen izquierdo de París. En este puente empieza el bulevar Saint-Michel, popularmente conocida como Boul’Mich’ que une el VI distrito y el V.

Llegamos a la plaza de Saint Michel creada bajo el mandato de Napoleón III (1808-1873), en el corazón del Barrio Latino.

En la plaza destaca la fuente monumental conocida como fontaine Saint-Michel construida en1860 y catalogada como monumento histórico en 1926. Merece la pena pararse a contemplar los detalles de la estructura que constituye la pared posterior de un antiguo edificio palaciego, con un arco del triunfo que cubre la figura del Arcángel San Miguel espada en mano, sometiendo al demonio y simbolizando la lucha entre el Bien y del Mal. La decoración de la fuente se completa con cuatro estatuas de bronce que representan las cuatro virtudes cardinales: la templanza, la justicia, la prudencia y la fortaleza, situadas sobre otras tantas columnas corintias adosadas de mármol rojo. En la parte baja, dos dragones, escupen agua a un estanque situado a los pies de la escalinata que lleva hasta el pedestal de la escultura principal.  

Seguimos hacia el Barrio de Saint-Germain.

Pasando por la animada Rue Buci

Llegamos a Place de L´Institut, con el impresionante edificio del Instituto de Francia

En 1661, el cardenal Mazarino, sucesor del cardenal Richelieu, nombrado Ministro Principal del Estado, desde 1643, tras la muerte del rey Luis XIII, gobernó Francia bajo la regencia de Ana de Austria en nombre del joven rey Luis XIV, quien heredó el trono con tan solo cinco años. Mazarino estuvo en el cargo de primer ministro hasta su muerte. Poseedor de una gran fortuna, dispuso en su testamento que fuera erigido un palacio que albergara la fundación de una ilustre academia conocida como el Colegio de Cuatro Naciones que con el tiempo se convertiría en el Instituto de Francia.

El Colegio de Cuatro Naciones pasó a ser, el 25 de octubre de 1795, Institución Académica Francesa, una de las más prestigiosa de Europa. En la actualidad es el Instituto de Francia que agrupa cinco academias divididas en dos grupos científicos. Uno de ellos es de matemáticas y física, el otro grupo integra las ciencias médicas y biológicas además de las ciencias  químicas y geológicas.

El Instituto gestiona varios museos y castillos con colecciones artísticas únicas.

Llegamos al corazón del barrio de Saint-Germain-des-Prés, situado en el VI distrito de París, por el famoso bulevar del mismo nombre, Boulevard Saint Germain.

Debe su nombre a la Abadía Saint-Germain-des-Prés, construida durante el siglo VI, es considerada la Iglesia más antigua de Europa.

Este barrio, residencia de artistas, intelectuales y escritores, sobre todo por la proximidad de la Escuela de Bellas Artes (la academia más prestigiosa de arte a principios del siglo pasado, entre cuyos antiguos alumnos destacan  Delacroix, Degas, Monet y Renoir), es en la actualidad un agradable lugar con famosas tiendas de antigüedades, boutiques de lujo y buenos hoteles.

En la zona se encuentran dos históricos cafés parisinos, el Café des Deux Magots y el Café de Flore. Estos dos locales eran el centro de la élite de las tertulias literaria, filosófica y artística de París, que, entonces, era como decir del mundo entero. 

El nombre del Café Les Deux Magots (6, place Saint-Germain-Des-Prés)  hace referencia a las dos figuras de madera que representan dos sabios chinos, seguidores de la filosofía de Confucio, instalados en el interior del local  que provienen  de la antigua tienda  que allí había  y cerró en 1885,  siendo sustituida por un café con el mismo nombre, que empezó a ser frecuentado por numerosos artistas ilustres y aún mantiene la fama.

En 172 del Boulevard Saint-Germain está el Café Flore. El actual café brasserie fundado  en 1887,debe su nombre a una pequeña estatua de la diosa Flora (diosa de la mitología romana) ubicada en la zona  y  hoy desaparecida.

Es el momento de hacer una parada y disfrutar de alguno de estos cafés

Una vez recuperadas fuerzas,  vemos con detenimiento la iglesia de Saint-Germain-des-Prés

La Iglesia data de la época del rey merovingio Childeberto en el s. VI, construida para albergar reliquias y tumbas de reyes, por lo que fue la primera necrópolis real. Posteriormente, Germain obispo de París, proclamado santo, fundó un gran monasterio  benedictino entorno a la antigua iglesia y tras su muerte fue enterrado también en la misma que desde comenzó a llamarse Iglesia de  Saint Germain. En torno al monasterio fue surgiendo un núcleo de población importante y con el tiempo el monasterio y su gran biblioteca fueron un centro intelectual de primer orden.

El monasterio fue destruido durante la Revolución francesa, siendo uno de los escenarios más sangrientos de las llamadas «masacres de septiembre» en 1792 y la mayoría de las tumbas desaparecieron. Se salvaron la iglesia, la residencia de los abades, un edificio de piedra y ladrillo situado en la actual Rue de l’Abbaye, n.3, algunas calles internas del monasterio como la calle y la placita Fustemberg o la calle del Cardenal además de algunos restos del claustro.  La urna de San Germán  se conserva en la capilla de St Symphorien  de la Iglesia, junto con algunas  lápidas recuperadas.

Desde 1819 es el lugar de descanso del filósofo René Descartes, además de otros personajes ilustres.

La iglesia de Saint-Germain-des-Prés es el único vestigio del arte romano que subsiste en la capital. El coro de la iglesia, en cambio, es de estilo gótico primitivo.

Seguimos nuestro recorrido por Rue Bonaparte.

Llegamos a la Place Saint Sulpice, una plaza construida en la segunda mitad del siglo XVIII en la que destaca la fuente de los Cuatro Obispos (1844).

El nombre de la plaza se debe la  iglesia de San Sulpicio  que allí se ubica, clasificada como monumento histórico desde el 20 de mayo de 1915.

Se construyó sobre los cimientos de un templo románico del siglo XIII para rendir homenaje a San Sulpicio el Pío. Las obras dieron comienzo en el 1646 y no finalizaron hasta 130 años después.

La fachada neoclásica cuenta con columnas jónicas y dóricas de piedra desnuda. Unas enormes ventanas llenan de luz su interior.

​Es después de la Catedral de Notre Dame, la iglesia más larga de la ciudad y una de las más grandes. Por esta razón, en ella se realizan  en la actualidad todas las celebraciones más solemnes presididas por el Arzobispo de París, que se desarrollaban en la Catedral de Notre Dame hasta el incendio ocurrido el 15 de abril del 2019 que la mantiene cerrada mientras dura su reconstrucción.

Entre otros muchos detalles de gran valor que guarda en su interior la Iglesia, destacan:

  • Un púlpito que parece sostenido en el aire, que data de 1788.
  • Una estatua de San Pedro, similar a la de la Basílica de San Pedro del Vaticano, que también tiene desgastado uno de sus pies por la enorme cantidad de fieles que lo han acariciado.
  • Su órgano de tubos, construido por Aristide Cavaille-Coll en 1862, con 15.836 tubos. Este órgano aún se utiliza para realizar conciertos.
  • Tres frescos de Delacroix en la Capilla de los Ángeles (a la derecha de la entrada principal): Jacob luchando con el ángel, Heliodoro expulsado del templo, San Miguel derrotando al demonio. Esta capilla (Chapelle des Saints Anges) y las pinturas de Delacroix se pueden visitar el segundo domingo de cada mes a las 13:00 horas.
  • Una talla de la Virgen con el Niño detrás del Altar Mayor, obra del escultor  Jean-Baptiste Pigalle (1714-1785) considerado como un maestro por sus contemporáneos,  esculpió además las pilas de agua bendita.
  • El gnomon, un instrumento de astronomía del siglo XVIII, encargado por el  sacerdote Languet de Gercy al astrónomo y relojero británico Henry Sully, que sirve para calcular la altura del sol y de la luna sobre el horizonte, la desviación del eje de la tierra y la hora del día. Este calendario solar que determina la fecha en la que se producen los solsticios y los equinoccios durante el año, consta de un obelisco con un hilo de cobre que marca la hora en el suelo de manera paralela a los meridianos. Gracias a su existencia, la iglesia se salvó de ser destruida durante la Revolución Francesa y hoy se conserva en óptimas condiciones.

Religión, ciencia, arte e historia se unen en un solo edificio que se ha convertido en los últimos años en uno de los atractivos turísticos de París. Horario: 7:30 a 19:30 h. todos los días. Entrada: gratuita. Continuamos hacia Place de L´ODEÓN.

El Teatro del Odéon es uno de los seis teatros nacionales de Francia.

Seguimos paseando hasta la plaza Paul Painlevé donde está el Museo Nacional de la Edad Media o Museo Cluny (Musée National du Moyen Age o Musée Cluny)   en el cruce de los bulevares Saint-Michel y Saint-Germain , en el  Barrio Latino .

El nombre se debe a haber sido desde el siglo XIII sede del hospicio-residencia de los Abades de Cluny, orden monástica católica, una de las más importante de la Edad Media, con monasterios por toda Europa.

Esta mansión de estilo gótico flamígero fue adquirida  por el coleccionista de arte  Alexandre Du Sommerard (1779-1842). A su muerte, el Estado adquirió el conjunto convirtiéndolo en museo  que evoca el arte y la historia de la época de la Galia romana a principios del siglo XVI mostrando esculturas, orfebres, pinturas, tapices, vidrieras, herrajes, cerámicas, muebles … Entre otras obras maestras, se puede admirar, el colgante de La Dama del Unicornio, conjunto de seis tapices, tejidos alrededor de 1500, a principios de la Edad Media y el Renacimiento. 

Entrada gratuita el primer domingo de mes.

El Museo Cluny comunica con las ruinas de los baños termales galo-romanos de Lutèce (siglos I-III).

Seguimos por Rue des Ecoles

Continuamos por Rue Sorbonne y llegamos a la histórica universidad de Paris, La Sorbona (La Sorbonne).

La Sorbona es la universidad de letras y humanidades de renombre internacional fundada en 1257 por Robert de Sorbonne (1201-1274), sabio francés, capellán del rey Luis IX de Francia. La Sorbona es una de las universidades más antiguas y prestigiosas del mundo.

Seguimos por Rue de l’Ancienne Comédie y en el nº 13 está otro de los locales famosos de la ciudad , el café Le Procope, del que se dice ,que es el café más viejo de Francia, fundado en 1686 a lo largo de su historia ha tenido clientes tan importantes como  Balzac, Rousseau, Benjamín Franklin o Thomas Jefferson. Es en la actualidad un elegante sitio para comer.

Después de una buena comida vamos a pasear por los magníficos Jardines de Luxemburgo.

Diseñados en 1612 bajo las órdenes de María de Médicis, la construcción del palacio y los jardines tuvo lugar entre los años 1615 y 1617.

Con el estallido de la Revolución Francesa el Palacio acabó convertido en una prisión, mientras que durante la Segunda Guerra Mundial fue utilizado como cuartel por los alemanes, que construyeron un bunker en el jardín. En la actualidad los Jardines de Luxemburgo son uno de los lugares más populares de la ciudad tanto para el disfrute de los parisinos como de los turistas.

Muy cerca está el Panteón de París. Este impresionante monumento, a lo largo de su historia,  tenido diferentes funciones dependiendo del régimen político. Bajo la Tercera República y coincidiendo con el funeral de Victor Hugo, el Panteón se convirtió en un edificio destinado al descanso eterno de personajes ilustres.

Desde aquí volvemos al  hotel, toca descansar y despedirnos de París……

                                                                                              

Volveremos a París……


 

5 comentarios sobre “SEGUNDA VISITA A PARÍS: DISTRITOS IV, V,VI

  1. Muchas gracias, igualmente ¡feliz 2022! me hace mucha ilusión vuestra felicitación: gracias Graham , gracias de nuevo George y un millón de gracias a todos por leerme .Ojalá podamos volver a viajar ¡más y mejor! y a compartir nuestras experiencias en wordpress. Genial. Saludos

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