SEGUNDA VISITA A PARÍS: EL MUSEO D´ORSAY Y EL CENTRO DE LA CIUDAD

Desde el distrito XVIII llegamos en metro al distrito VII de París.

Nos bajamos en la estación de la Asamblea Nacional, al salir a la superficie nos encontramos el  imponente  Palacio Borbón, sede de la Asamblea Nacional Francesa.

Empezamos nuestro recorrido para recordar muchos de los lugares que vimos en el viaje del 2007, esta vez los veremos con más calma.

El tiempo en París puede ser muy variable y a pesar de ser casi verano (19 de junio), hoy parece más un día de otoño con nubes y claros, incluyendo de vez en cuando chubascos, aunque por momentos hace bastante calor.

Teniendo en cuenta las previsiones meteorológicas :

  • temperatura mínima en junio en París :12°C / 54°F
  • temperatura máxima en junio en París :21°C / 70°F
  • días de lluvia: 11

Es necesario contar con ropa ligera además de un chubasquero o gabardina y no olvidar el paraguas.

Vemos las calles mojadas pero hemos tenido suerte, el chaparrón descargó mientras hacíamos el recorrido en metro así que no necesitamos abrir el paraguas.

En frente del edificio de la Asamblea Nacional está el Puente de la Concordia (conecta la Plaza de la Concordia con la Asamblea Nacional Francesa). Este puente fue construido después de la Revolución Francesa con las piedras de las ruinas de la cárcel de la Bastilla, inaugurado en 1791 doscientos años más tarde fue declarado Monumento Histórico y actualmente, está considerado como  Patrimonio de la Humanidad dentro  del conjunto de “monumentos de las Riberas del Sena en París».

Desde el puente se puede ver el Obelisco de la Concordia en la plaza que le da nombre  y el continuo tránsito de las grandes barcazas que pasan bajo sus arcos, incluidos los Bateaux Mouches (barcos turísticos abiertos que proporcionan una vista de la ciudad a través de un recorrido por el río Sena, excursión que nosotros hicimos en 2007 ya relatada en post anterior).

 .                                                                    

Mientras estamos en el Pont de la Concorde, entra en acción otra profesional de un timo al parecer frecuente en París: una mujer de unos sesenta años me llama y recoge un anillo “de oro” del suelo, diciendo que me ha caído. Obviamente no es mío y así se lo digo, pero la mujer insiste en que es un anillo muy bonito y que me lo quede para que me traiga buena suerte, ante la insistencia, le digo que llamo a la policía……El objetivo de la insistencia y explicaciones sobre el anillo es distraer para robar el bolso, la cartera o el móvil. Estas personas son hábiles en la “ciencia de la distracción”. Siempre hay que evitar que cualquier “sospechoso” se acerque más de la cuenta…. 

Ahí queda el anillo:

Después de las sordomudas y vendedores de pulseras de Montmartre (relatados en el post anterior), seguimos teniendo suerte y nos vamos librando de estos “peligros”….. Pero realmente es asombroso, nunca nos había ocurrido en ninguno de nuestros viajes por numerosas ciudades europeas, que en un par de horas nos “asaltasen” varias modalidades diferentes de ladrones.

Seguimos hacia el espectacular Museo d’Orsay (1 Rue de la Légion d’Honneur).

EL Museo de Orsay (Musée d’Orsay), impresionante pinacoteca dedicada a las artes plásticas del siglo XIX y, más concretamente al periodo 1848-1914, ocupa el antiguo edificio de la estación ferroviaria de Orsay y actualmente alberga la mayor colección de obras impresionistas del mundo. Cronológicamente, este museo cubre la historia del arte desde los antiguos artistas cuyas obras alberga el Museo del Louvre y el arte moderno y contemporáneo que se recoge en el Centro Georges Pompidou.

En el espacio que hoy ocupa el Museo de Orsay se encontraba el palacio y jardín de Margarita de Valois (1553-1615) hija del rey Enrique II de Francia y Catalina de Médici, cuya interesante historia conocimos muy bien en nuestra ruta por los Castillos del Loira: 

3º RECORRIENDO el «Valle del Loira» con Faloalp 1.1 PRIMER DÍA

En estos terrenos se construyó la estación ferroviaria para la Exposición Universal de París de 1900, permaneciendo en activo como estación durante 39 años. Tras ser destinado a distintos usos se inscribió en el Inventario suplementario de Monumentos Históricos el 8 de marzo de 1973. La decisión oficial de construir el museo llegó con el consejo de ministros del 20 de octubre de 1977 y se inauguró en 1986 bajo la presidencia de Francois Mitterrand como el  nuevo Museo de Orsay dedicado al arte entre 1848 y 1914 (desde la II República al inicio de la Primera Guerra Mundial).

Mientras hacemos cola, admiramos el impresionante edificio y su entorno, donde llaman la atención imponentes estatuas de animales colocadas frente al Museo.

El rinoceronte forma parte de la colección de obras del artista Henri Alfred Jacquemart realizadas para la Exposición Universal de 1878. Originariamente eran cuatro estatuas: un caballo, un toro, un elefante y un rinoceronte, ubicadas en un principio alrededor de la fuente del Palacio del Trocadero, reubicadas en 1935 cuando se demolió el palacio. Los animales fueron separados:el rinoceronte estuvo en la Porte de Saint-Cloud hasta 1985 y posteriormente trasladado a su actual ubicación, junto con el caballo (obra del  escultor Pierre Rouillart) y el elefante (obra del artista Emmanuel Fremiet), el toro fue a parar a la ciudad de Nimes.

Otras estatuas contribuyen a hacer del exterior del museo una prolongación de las asombrosas exposiciones artísticas que guarda en su interior. Llaman la atención las grandiosas estatuas de bronce que se inauguraron también para la Exposición Universal de 1878 y simbolizan el mundo representado en 6 continentes (diferencian América del Norte y América del Sur). La estatua de Europa fue obra del escultor Alexandre Schœnewerk’s, Africa de Eugène Delaplanche’s, Oceanía de Mathurin Moreau’s, Asia de Alexandre Falguière’s, América del Norte de Ernest Eugène Hiolle’s y América del Sur de Aimé Millet’s.

Por fin entramos …….

Aunque fundamentalmente, el Musée d’Orsay es conocido como el centro mundial del impresionismo, es digno de admiración además de por su imponente edificio, también por su colección de artes decorativas que incluyen estatuas, muebles, jarrones e infinidad de tesoros….  

Después de disfrutar del Museo D´Orsay seguimos recorriendo el distrito VII de París, hacia Los Inválidos (Hôtel National des Invalides).

En el camino nos encontramos con la basílica de Santa Clotilde y Santa Valeria, una de las cuatro basílicas menores de la ciudad, este rango le fue concedido por el papa León XIII en 1897. La basílica domina la Plaza de Samuel-Rousseau.

Cerca está el palacete conocido Hôtel Biron, adquirido por el estado francés en 1905y posteriormente inaugurado (1919) como museo para mostrar las obras de François-Auguste-René Rodin (1840-1917), considerado el padre de la escultura moderna.

Auguste Rodin donó sus obras y las que había coleccionado a lo largo de su vida para que fueran expuestas en el Hôtel Biron en el que residió desde 1908.

Las colecciones están compuestas por 6.500 esculturas que incluyen trabajos en mármol, bronce, terracota y escayola, y cerca de 10.000 dibujos entre estampas, acuarelas y grabados. Además de las obras de Rodin, el museo también contiene las colecciones reunidas por el escultor entre las que se cuentan 1.700 pinturas, cerca de 7.000 fotografías y más de 6.400 esculturas y objetos antiguos. Una de las salas del museo está dedicada a la obra de Camille Claudel, la que fuera alumna, colaboradora y amante del artista. El extenso jardín de 3 hectáreas también hace de gran sala de exposición donde se pueden encontrar algunas de las esculturas más célebres del artista, como es el caso del Pensador, La Puerta del Infierno o  Los Burgueses de Calais.

Cerca está el Palacio Nacional de los Inválidos (Hôtel National des Invalides), uno de los monumentos más importantes de París.

El gran complejo arquitectónico fue construido por orden del rey Luis XIV entre 1671 y 1674 para alojar a los veteranos inválidos de guerra que quedaban sin hogar.

Incluye también la iglesia Saint-Louis-des-Invalides, dividida en la llamada «iglesia de los soldados» y la iglesia del Domo (Église du Dôme), para la oración del monarca y la realeza  con una  gran cúpula dorada de 100 metros de altura visible desde muchos puntos de la ciudad.

En 1840, los restos de Napoleón Bonaparte (Napoleón I) fueron trasladados desde la isla de Santa Helena a París por iniciativa de Luis Felipe I, último rey de los franceses, y depositados en Les Invalides. Algunos miembros de la familia de Napoleón como su hijo Napoleón II o su hermano José Bonaparte, además de muchos oficiales del ejército que le sirvieron también se encuentran enterrados en Los Inválidos.

El complejo del Hôtel National des Invalides alberga también el Museo del Ejército (Musée de l´Armée), creado en 1905 tras la fusión del Museo del Ejército y el Museo de la Artillería.

Cruzamos el parque del complejo

Dejamos atrás Los Invalidos y cruzamos hacia el puente de Alejandro III.

Pasamos por el puente de Alejandro III y llegamos al distrito VIII de París

Sin perder de vista la famosa torre Eiffel, llegamos al magnífico entorno monumental que conforman el Grand Palais y el Petit Palais junto al puente Alejandro III.

El origen de estos edificios se remonta a la Exposición Universal de 1900. Tras la decisión tomada por el gobierno francés en 1892 de organizar una nueva exposición universal en 1900,  se decidió la edificación de un nuevo entorno urbanístico en la explanada donde tendría lugar el evento y que hasta entonces albergaba el Palacio de la Industria construido en 1855. Se demolió este Palacio de manera que pudiera abrirse una amplia vía que enlazara  el eje de la plaza de los Inválidos con la avenida de los Campos Elíseos y se construyeron el Grand Palais y el Petit Palais. De estilo ecléctico, siguiendo el denominado estilo Beaux-Arts característico de la Escuela de Bellas Artes de París, los edificios reflejan el gusto por la rica decoración y ornamentación en sus fachadas en piedra, con la incorporación de elementos novedosos para la época como el acristalamiento de la cubierta del Grand Palais, la estructura de hierro y acero vista y el uso del hormigón armado. Catalogados como Monumentos Históricos, siguen llamando la atención con su elegante arquitectura.

El Grand Palais fue concebido como «monument consacré par la République à la gloire de l’art français» (Monumento consagrado por la República a la gloria del arte francés). Inicialmente concebido como Palacio de las Bellas Artes para albergar exposiciones y celebraciones de muestras artísticas, ha ido a lo largo de su historia ampliando la variedad temática de sus actividades acogiendo relevantes actos sociales, conferencias, congresos, reuniones internacionales…..

Le Petit Palais alberga el Museo de Bellas Artes de la Villa de París, en el que se exponen colecciones artísticas desde la Antigüedad hasta 1920. 

Aunque el Museo del Petit Palais cuenta con exposiciones muy variadas, lo más interesante es el propio edificio, también merece la pena visitar el jardín central. Entrada gratuita.

Seguimos el paseo y desde Champs-Élysées Clemenceau, vemos el imponente Arco del Triunfo que se levanta en Pl. Charles de Gaulle, construido por orden de Napoleón Bonaparte para conmemorar la batalla de Austerlitz.

Vamos hacia la Plaza de la Concordia siguiendo el paseo por el distrito VIII de Paris.

La Plaza fue construida entre 1757 y 1779 para albergar una gran estatua ecuestre en honor Rey Luis XV. En 1792, durante la revolución francesa, la estatua  fue derribada y en su lugar, se colocó una guillotina, en la que fueron ejecutadas más de mil personas en dos años, entre ellas Robespierre, María Antonieta y Luis XVI. Además, se le cambió el nombre a “Plaza de la Revolución”. Cuando terminó el régimen terrorífico, en 1795, pasó a tener el nombre actual de Plaza de la Concordia, con el fin de borrar los hechos violentos que allí ocurrieron.

En 1831, fue instalado en el centro de la plaza un gran obelisco de 3200 años de antigüedad (obelisco de Luxor) procedente del templo de Luxor de la antigua Tebas (Egipto) donado por Mehmet Alí virrey de Egipto a Luis Felipe I de Orleans (último rey francés) en señal de buena voluntad entre ambos países. La plaza fue adquiriendo el aspecto actual poco a poco colocando artesanales farolas, ocho estatuas  que simbolizan las ciudades más importantes de Francia  y espectaculares fuentes.

Este lugar repleto de historia linda con los imponentes edificios del Ministerio de la Marina y el Hotel de Crillon, uno de los hoteles más antiguos y más lujosos del mundo.

El Hotel de Crillon, construido por orden de Louis XV en 1758, fue residencia privada de los Condes de Crillon y desde 1909 uno de los hoteles más exclusivos y lujosos de París.

El icónico edificio ha visto el ir y venir de reyes, caer imperios, numerosas luchas y conflictos a lo largo de su historia, pero también épocas de esplendor y glamour alojando a celebridades mundiales.

Actualmente pertenece a Rosewood Hotels and Resorts, cuenta con 124 habitaciones, entre ellas 33 suites y 10 suites gran lujo, dotadas con todo tipo de comodidades. Pasar una noche en este 5* tiene un precio que no suele bajar de los 1.200 euros para las habitaciones más sencillas, llegando hasta 20.000 o 25.000 euros, si el alojamiento elegido está en el ático con vistas a la plaza de la Concordia.

Desde la Plaza de la Concordia se extiende la famosa Avenida de los Campos Elíseos (Les Champs Élysées) que termina en el imponente Arco del Triunfo.

Seguimos por la Rue Royale

En el n.º 3 de la rue Royale está el Maxim’s, el restaurante más famoso de Paris.

En el lugar que hoy ocupa Chez Maxim´s tenía una heladería un napolitano llamado Imoda. El catorce de Julio de 1890, fiesta nacional francesa, el heladero quiso unirse al jolgorio y decoró con banderas su tienda, entre ellas algunas alemanas. Muchos parisinos aún tenían presente la derrota infligida por los alemanes veinte años antes, así que reaccionaron furiosamente contra la heladería saqueándola y destruyendo todo. A partir de entonces nadie volvió a comprar en la heladería e Imoda, la puso a la venta. La compró Maximme Gallard, un barman del bar americano Reynolds, que con otros socios montó un restaurante dirigido a una clientela popular. Maximme falleció al cabo de un año y con el dinero de su seguro, cien mil francos, sus socios siguieron adelante con el negocio, conservando su nombre pero añadiéndole el genitivo sajón.  En 1900 con la Exposición Universal, Maxim’s se consagro a nivel mundial. En 1981 el diseñador Pierre Cardin adquirió este célebre restaurante de Paris, y Maxim’s pasó a convertirse en una exclusiva marca que cuenta con unos 18 grandes restaurantes y 50 bistrots repartidos por distintos países. Entre otras ciudades, Montecarlo, Pekín, Ginebra, Bruselas, Sanghai, Tokyo, acogen sucursales del restaurante.

A demás Maxim´s comercializa unos 800 productos, en su mayoría artículos gourmet de alta gama.

En el mismo edificio del n.º 3 de la rue Royale se ubica Maxim’s Museo, que muestra una colección de Art Nouveau en vajillas, joyas, cristalería, muebles… Este paseo por la “belle epoque” se realiza en visitas guiadas de una hora de duración con un precio de 15 euros. El museo está abierto, de 14’00 a 17’30 horas, excepto lunes y jueves.

Seguimos por Rue Royale hacia la iglesia de la Madeleine. Encontramos «Le Village Royale» entre Rue Royale y la Rue Boissy d’Anglas, unas galerías con las mejores tiendas y marcas de Paris. Junto con la Rue de la Paix es uno de los centros más exclusivos de la ciudad.

Y llegamos a la espectacular Madeleine

Su construcción se extendió durante ochenta y cinco años. Napoleón Bonaparte en 1806, destinó el majestuoso edificio a conmemoración de la gloria de su ejército. Hasta la construcción del Arco del Triunfo (1836) aquí tenían lugar las paradas militares y actos de exaltación de los éxitos militares napoleónicos.

En 1845 fue destinado a iglesia y consagrada a Santa María Magdalena.

En el exterior destaca su estilo greco-romano con 52 grandes columnas corintias de 20 metros de altura que rodean el edificio y su imponente pórtico con ocho columnas que refleja el estilo neoclásico inspirado en Grecia y la Antigua Roma. Rematando la parte superior se encuentra un relieve con escenas del Juicio Final.

En el interior, su estilo barroco contrasta con el neoclásico del exterior. En el Altar Mayor destaca una escultura de María Magdalena, bajo una cúpula decorada con frescos representando escenas de la historia del cristianismo. Otra joya de la Madeleine es su gran órgano Cavaillé-Coll.

Horarios: La iglesia abre todos los días de las 9:30 am a las 7 pm.

Desde la Madeleine se ve la Plaza de la Concordia y el edificio de la Asamblea Nacional

Seguimos nuestro recorrido viendo otros edificios emblemáticos de París:

La Ópera Garnier es un imponente edificio neobarroco inaugurado en 1875. Junto con la Ópera de la Bastilla, conforma la Ópera Nacional de París.

Se trata del lugar que inspiró la conocida obra «El Fantasma de la Ópera» (Le Fantôme de l’Opéra) de Gastón Leroux, publicada en marzo de 1910​.

Vamos hacia las Galerias Lafayette para ver su gran cúpula interior

No sabíamos el horario y justo llegamos a las 19:55 horas… cuando ¡ya están cerrando!, no podemos entrar así que queda pendiente para otra vez.

Seguimos hacia el distrito I de Paris. Llegamos a Place Vendôme.

En sus orígenes, en el centro de la plaza se colocó una estatua ecuestre de Luis XIV que fue destruida durante la Revolución Francesa. Posteriormente, por orden de Napoleón Bonaparte se colocó una enorme columna de una altura de 44 metros (Columna Vendôme), que imita la Columna Trajana de Roma, para celebrar su victoria en la batalla de Austerlitz. Forrada de una chapa hecha con el bronce de los cañones arrebatados por los franceses al enemigo y decorada con bajorrelieves que representan escenas de guerra, está coronada por la estatua de Napoleón. Una escalera interior permite acceder a la parte superior, donde existe un pequeño mirador.

En la actualidad la Plaza Vendôme acoge las joyerías más prestigiosas de París, además del lujoso hotel Ritz, cuyos edificios son antiguos palacios, obras maestras de la arquitectura clásica de finales del reinado de Luis XIV (1638-1715).  

El hotel fundado por el hotelero suizo César Jean Ritz en 1875, fue el primer hotel en Europa que ofreció cuarto de baño, teléfono y electricidad para cada habitación. Rápidamente consiguió una gran reputación atrayendo clientes que buscaban el mayor lujo posible de la época, entre los que destacaban miembros de la realeza, políticos, escritores, estrellas de cine y cantantes. Varias de sus suites fueron nombradas en honor a alguno de sus huéspedes famosos, entre ellos, Coco Chanel y Ernest Miller Hemingway quienes vivieron en el hotel largas temporadas aunque en diferentes momentos. Durante La Segunda Guerra Mundial, el hotel fue ocupado por los alemanes que establecieron allí el centro de operaciones de la Luftwaffe.

Tras la muerte del hijo de Ritz, Charles, en 1976, los últimos miembros de la familia Ritz propietarios del hotel lo vendieron. En 1979 lo adquirió el empresario egipcio Mohamed Abdel Moneim Fayed, manteniendo su fama y esplendor. Con 159 habitaciones, la suite más grande, llamada la Imperial, ha sido catalogada por el gobierno francés como un monumento nacional por derecho propio.

En agosto de 1997, la princesa Diana de Gales y  su pareja sentimental Dodi,  hijo de Al-Fayed, cenaron en la suite Imperial del hotel antes del accidente automovilístico que les costó la vida en el túnel del puente del Alma (Pont de l’Alma) a unos 3 Km del hotel, cuando eran perseguidos por los paparazzi.

Desde la Plaza Vendôme seguimos nuestro paseo por la rue Saint – Honoré y llegamos al «Palais Royal».

El cardenal Richelieu, el gran ministro de Luis XIII, adquirió este palacio en 1624, para poder despachar diariamente con el rey, que vivía en el vecino palacio del Louvre. En su testamento, el cardenal legó el palacio a la familia real, y el palacio empezó a llamarse desde entonces «Palais Royal». Actualmente, el Palacio es la sede del Consejo de Estado.

Uno de los patios del palacio alberga una instalación de 260 columnas estriadas, de distintas alturas, obra del artista francés Daniel Buren. Las columnas de Buren se ha convertido en una imagen icónica de la ciudad.

En la actualidad los Jardines del Palacio Real continúan siendo de carácter público, rodeados por soportales en los que se pueden encontrar tiendas  muy exclusivas.

Llegamos al Museo del Louvre.

El Louvre toma su nombre de la palabra  leovar o leower, que quería decir lugar fortificado. Sus orígenes se remontan al período medieval, cuando Felipe II, rey de Francia entre 1180 y 1223, mandó construir una fortaleza en 1190 para defender las orillas del río Sena contra los invasores del norte.  Bajo el reinado de Luis IX (1226 -1270), el Louvre se convirtió en sede de la tesorería real y posteriormente el castillo además de su papel protector, se convirtió en una de las residencias del rey y de la corte. En el siglo XIV Carlos V, convirtió la fortaleza en la residencia real más célebre en la Europa de su época. Carlos V comenzó la ampliación del Louvre en 1358, pero su obra quedó arruinada en el curso de la Guerra de los Cien Años. Francisco I, a partir del año 1546, proyectó un nuevo palacio de estilo renacentista. Fue la reina Catalina de Médici, esposa de Enrique II de Francia hijo de Francisco I, la que esbozó el proyecto para hacer del Louvre un gran palacio. Ampliado y reformada en diversas ocasiones, siguió siendo la residencia real de los monarcas francesas en la que acumulaban sus colecciones artísticas hasta que Luis XIV en 1682 trasladó la residencia real al Palacio de Versalles. El Palacio del Louvre fue la sede formal del gobierno hasta la Revolución Francesa en 1789.

El impresionante edificio de 160.000 metros cuadrados comenzaría su proceso de transformación en uno de los museos más importantes del mundo empezando por nacionalizar todos los bienes de propiedad real. Parte del Louvre se abrió por primera vez al público como museo el 8 de noviembre de 1793, el acceso era libre, no se limitaba al público culto ni se regulaba mediante visitas concertadas como ocurría en otros museos europeos como el español Museo del Prado.

Entre las dos alas occidentales del Louvre, frente a los actuales jardines del Palacio de las Tullerías (el palacio fue destruido en 1871 por el régimen republicano de la Comuna de París) se puede ver otro arco de triunfo, conocido como arco del Carrusel, coronado por una espectacular cuadriga. Su construcción se remonta a 1806, encargado por Napoleón Bonaparte para conmemorar sus victorias militares.

El Louvre aún tuvo más añadidos hasta convertirse en el enorme museo actual, cuyas salas y pasillos tienen un recorrido de varios Km.

En1989 se construyó una pirámide de cristal obra del arquitecto Ieoh Ming Pei. Esta controvertida estructura rompe la monotonía de los clásicos y elegantes edificios grises del museo. En la actualidad sirve como puerta de acceso de los visitantes que descienden a un recibidor subterráneo por el que se accede a las diversas alas del museo.

Del distrito I de París nos vamos al distrito V

En nuestro recorrido vemos el Panteón de París, ubicado en el Barrio Latino (V distrito de parís).  Uno de los primeros monumentos neoclásicos de Francia, fue construido entre 1764 y 1790. En su cripta se encuentran las tumbas de ilustres personajes como Voltaire, Rousseau, Victor Hugo, Marie Curie, Louis Braille, Jean Monnet o Alejandro Dumas. Precio entrada: adultos: 9 €, jóvenes entre 18 y 25 años: 7 €, menores de 18 años entrada gratuita.

Seguimos  por las animadas calles del Barrio Latino…

Hora de cenar … así que nos dirigimos a la calle Moufetard, ¡se hace difícil elegir  entre tantos  restaurantes!.

Nos decidimos por el Vieux Bistrot en el nº54 de Rue Mouffetard

La rustica decoración en sus techos y paredes llenas de cestos y aperos del campo, además de los típicos manteles de cuadros en sus mesas dan un aspecto muy genuino al local.

Su especialidad es la fondue de 3 quesos o la raclette, la parrilla de tres tipos de carne con varias salsas también está muy buena. 

Magnífica cena, magnífica noche y magnífico día entero ¡muy bien aprovechado!,  regresamos al hotel …. Mañana aún tendremos mucho que ver en París.

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