1.4.3 TALLIN (ESTONIA). PRIMERA PARTE

Desde Estocolmo (Suecia), tras una noche de tranquila navegación, llegamos a las 7:00h al puerto de cruceros de Tallin, capital de Estonia.

Daneses, alemanes, suecos y rusos, han dominado el país sucesivamente y no fue hasta 1991 cuando recuperó definitivamente su independencia. La actual república báltica, desde 2004 forma parte de la Unión Europea (UE) y de la OTAN. Desde el 1 de enero de 2011 utiliza el euro como moneda oficial abandonando la antigua corona.

La capital de Estonia es Tallin, la ciudad más poblada del país y su principal puerto. Centro político y económico del Estado, alberga la sede del parlamento estonio, el palacio presidencial, los ministerios, la bolsa y las principales empresas del país. La ciudad surgió como un puerto comercial en la ruta marítima que unía Europa Occidental con Rusia, llegando a su máximo apogeo en la Edad Media. En la actualidad Tallín es una de las joyas del Mar Báltico, con dos kilómetros de murallas que rodean su casco histórico con torres y bastiones defensivos, edificios nobles, iglesias medievales y un buen número de museos.

Tallin a pesar de los duros avatares de su historia de ocupación y guerras, logró recuperar su casco histórico considerado el mejor conservado del norte de Europa por lo que fue incluido dentro del Patrimonio de la Humanidad en 1997.

La ciudad antigua de Vanalinn (“Old Town”) se encuentra en el centro de Tallin, al sur del puerto. En ella se distinguen la ciudad baja y la alta (Toompea), hacia el este crece el moderno distrito financiero y hacia el oeste es la zona de expansión de la época soviética en la que abundan los característicos edificios de estilo ruso.

Llegamos al Puerto de Cruceros (Vanasadam) con muchísimas ganas de conocer la ciudad histórica.

El “Puerto de la Ciudad Vieja de Tallin” es la mayor puerta de entrada al turismo en Estonia y uno de los puertos de pasajeros más concurridos de la región del Mar Báltico.

Este puerto recibe a más de 300 cruceros con más de medio millón de turistas cada año.

Nuestro gran barco, atracado en el puerto, destaca entre los demás….

Cruise port Tallinn (Old City Harbour) está a menos de 2 Km del centro histórico de la ciudad. 

A pocos metros de la terminal donde desembarcamos, nos recibe un gran mercadillo estilo medieval al aire libre que se extiende por una amplia explanada.

La antigua superficie del mercado turístico que nosotros vimos, actualmente está ocupada por los edificios de la nueva terminal de pasajeros recién inaugurada, con espaciosas áreas de ocio, cafeterías, tiendas, zona de juegos para niños…

Al pasar nos tientan los bonitos puestos del gran mercadillo con productos propios del país y souvenirs de todo tipo, pero nos detendremos con calma a la vuelta, ahora nuestro objetivo es el centro histórico de la ciudad.

La ciudad medieval estaba dividida en dos partes:

– Vanalinn: la zona baja habitada por el pueblo llano. El comercio de la sal en la época medieval propicio un importante desarrollo económico y fue repoblándose el barrio con acaudalados comerciantes que construyeron aquí sus viviendas.

– Tompea: En la zona alta (colina de Toompea), rodeada de una muralla que la separaba y protegía del barrio bajo, vivía la nobleza y las altas jerarquías eclesiásticas. En Tompea encontramos miradores, palacetes, el castillo actual sede del parlamento, la catedral luterana y la catedral ortodoxa de Alexander Nevsky construida en la época de los zares hacia el 1900.

La historia de ambas zonas y de sus habitantes, se resume y materializa en dos curiosas calles: la calle Pikk que se continua con Pikk Jalg  (calle de la Pierna Larga) en la parte baja y la calle de la Pierna Corta (Lühike Jalg), esta última es una calle en escalera peatonal que comunica Vanalinn con la colina de Toompea. Popularmente se habla de la ciudad que cojea debido a las dos «piernas» de diferente longitud en las que se sostiene.

La calle Pikk comienza a la entrada de la ciudad por la Puerta de la Costa (Suur Rannavärav), al lado de la Torre Margarita la Gorda (Paks Margareeta) en la muralla que protegía la ciudad de los piratas y enemigos que atacaban desde el mar, hasta la muralla que rodeaba la ciudadela alta de la nobleza. Esta Puerta Costera era la utilizada cuando se llegaba por el mar y era la que empleaban los comerciantes para meter sus mercancías en el recinto amurallado y continuar por Pikk donde fueron levantando sus casas. 

Al final de la Pikk Jalg,  en la parte suroeste de la muralla, en medio de una escalinata, se abre un arco en la muralla que se cierra con una gran puerta de madera (Lühikese Jala väravatorn).

Esta maciza puerta fue colocada por los habitantes de la parte baja con el fin de impedir las incursiones nocturnas de los poderosos nobles, que valiéndose de antiguos privilegios feudales pretendían aprovecharse de las mujeres. A sí mismo sirvió para la protección de los nobles en revueltas de la clase baja contra ellos. En tiempos más recientes, la puerta se ha convertido en un símbolo de la reconciliación entre sus ciudadanos y cuando se produce un cambio en el gobierno local el traspaso de poderes se hace delante de la puerta. A partir de este punto comienza la calle Lühike, que conduce a Lossi plats, la plaza donde está la catedral ortodoxa rusa (Catedral de Alejandro Nevski).

En unos 15 minutos caminando desde la terminal de cruceros llegamos ante la puerta de la muralla más cercana al puerto (Suur Rannavärav ja Paks Margareeta), aquí empieza la famosa calle Pikk (calle larga).

Este será nuestro recorrido:

  1. BASTIÓN MARGARITA LA GORDA
  2. IGLESIA DE SAN OLAF calle Lai 50
  3. CALLE PIKK
  4. IGLESIA DEL ESPÍRITU SANTO
  5. RAEKOJA PLATZ O PLAZA DEL AYUNTAMIENTO
  6. CATEDRAL DE ALEXANDER NEVSKI
  7. PARLAMENTO
  8. CATEDRAL DE SANTA MARÍA
  9. MIRADORES: A) Mirador de Kohtu desde la plaza de la catedral (Kiriku Plats) siguiendo por la calle Kohtu se llega al mirador. Continuando por la calle Toom Rutli se llega al B) Mirador Patkuli
  10.  MURALLA (TOOMPEA)
  11.  IGLESIA DE SAN NICOLÁS
  12.  OLDE HANSA: recreación de una auténtica taberna medieval.
  13.  PUERTA VIRU
  14. PASAJE DE SANTA CATALINA y ANTIGUO MONASTERIO DOMINICO
  15. CALLE VENE Y BARRIO DE COMERCIANTES RUSOS

Atravesamos la Puerta de la Costa (Suur Rannavärav) .

Esta puerta junto con la Puerta Viru, son las únicas que se conservan de las seis puertas que existían  en la época medieval para el acceso a la ciudad a través de la muralla.

Al lado de la puerta está la torre conocida como Margarita la Gorda (Paks Margareeta) construida entre 1.511 y 1.530, era una de las 66 torres que defendían la ciudad. Su forma, con macizos muros de 5 metros de espesor, a lo largo de un diámetro de 25 metros pero de baja altura que no supera los 20 metros, le da un aspecto robusto que parece encajar con el nombre , de origen incierto, con que es conocida popularmente.

Según alguna leyenda el nombre hace referencia a una cocinera llamada Margarita que cocinaba para los soldados de la guarnición, según otras teorías se refiere a uno de los cañones más grandes colocado en la torre.

Esta robusta torre de artillería, de carácter eminente defensivo, sirvió también como prisión,  almacén de armas y polvorín. Desde 1981 acoge el Museo Marítimo de Estonia (Eesti Meremuuseum, Pikk 70).

Encima de la puerta se encuentra el escudo de Tallin fechado en 1534.

Traspasamos la puerta y estamos en la ciudad medieval…

Dejaremos la visita a la Iglesia de San Olaf (calle Lai 50), que está muy cerca, para la vuelta porque a esta hora (9:00h) aún está cerrada (horario de verano: todos los días de 10 a 20 horas, resto: todos los días de 10 a 18 horas).

Empezamos nuestro recorrido por la calle Pikk

El nombre de la calle Pikk (calle Larga) hace alusión a que es la de mayor longitud de la ciudad amurallada.

En la Edad Media era la arteria principal donde se congregaban los gremios artesanales y los mercaderes de la época. En ella habitaban muchos comerciantes acaudalados por eso aquí se levantan algunos de los edificios más destacados de la ciudad.

La calle Pikk conserva magníficos edificios medievales, muchos de ellos fueron, en su día, casas de ricos comerciantes alemanes. En muchas de las fachadas de la ciudad se observa en lo alto los cabrestantes en los que se instalaban las poleas para subir las mercancías a esta parte alta de las casas que hacían la función de almacén. En sus puertas hay leyendas con referencias a su historia. En la actualidad son museos, hoteles o sedes de embajadas.

Algunos ejemplos de casas con historia en la famosa calle son:

  • En el número 71 están tres edificios conocidos como “Las Tres Hermanas” (Kolmeks Oeks).
  • En el número 59 está un antiguo Cuartel General de la KGB.
  • En el número 28 la Embajada Sueca
  • En el número 26 la Casa de la “Hermandad de los Cabeza Negra” (Mustpeade maja).
  • En el número 20 está la casa del “Gremio de San Canuto”.
  • En el número 19 la Embajada Rusa
  • Los números 18 y 23-25 de la calle Pikk son edificios representativos de este estilo  modernista de principios del XX.
  • En el número 17 está la antigua sede del Gran Gremio o Casa del Gremio Mayor (Suurgilde Hoone).

Vamos a detenernos en cada una de ellas…

Antes de la esquina con la calle Tolli, encontramos a nuestra derecha tres casas contiguas cuyo origen se remonta a 1362.  Parece ser que fueron construidas por un rico comerciante como dote para sus tres hijas casaderas. En 2003, las tres casas fueron restauradas y unidas para crear el Hotel The Three Sisters, perteneciente al grupo Relais & Chateaux.

La casa que hace esquina con la calle Tolli (Tollitänav), es la única que conserva la fachada original.

En el número 59, esquina con Pagari 1, encontramos un magnífico edificio construido en 1912 como conjunto residencial de estilo Art Nouveau.

Las fachadas del edificio se han mantenido sin grandes cambios que ocultan una larga historia. En 1918, albergó al Gobierno Provisional de la Republica de Estonia y también fue la sede del Ministerio de Guerra de la República de Estonia. De nuevo bajo la dominación rusa, en 1941, el Comisariado de Asuntos Internos de la República Socialista Soviética de Estonia (ESSR), más tarde conocida como la KGB, estableció las celdas de la prisión en el sótano del edificio donde los presuntos enemigos del estado fueron encarcelados e interrogados antes de ser fusilados o enviados a campos de trabajo en Siberia. Las ventanas tapiadas del sótano estaban destinadas a silenciar los sonidos de las torturas que se llevaban a cabo en los interrogatorios.  Actualmente vuelve a tener su función residencial original con 42 apartamentos de lujo, una cafetería y un restaurante, además de guardar la memoria del pasado museo (KGB Prison Cells-KGB vangikongid-Former KGB headquarters) desde julio de 2017, administrado por el Museo Vabamu o Vabamu de las Ocupaciones y la Libertad, inaugurado el 1 de julio de 2003 dedicado al período 1940-1991 cuando el país fue ocupado por la Unión Soviética luego por la Alemania nazi y luego nuevamente por la Unión Soviética.

La placa conmemorativa en la fachada: “Este edificio albergaba el órgano de represión del poder de ocupación soviética. Aquí comenzó el camino del sufrimiento de miles de estonios”.

El vecino edificio del número 55 permanece abandonado, con un aspecto lúgubre, destacando entre el resto de las bonitas y cuidadas casas de la calle Pikk.

Todavía quedan más vestigios del último medio siglo de ocupación soviética de la ciudad una vez finalizada la II Guerra Mundial. Los más representativos son el Hotel Sokos Viru, en el número 4 de Viru väljak.

El Hotel Sokos Viru, fue el primer rascacielos de Estonia construido en el año 1972 con una altura de 74 metros, frente a la famosa Puerta Viru, se le llamó simplemente Viruhotel. Era uno de los mejores hoteles de la desaparecida URSS y en él se alojaban la mayoría de los visitantes de los países ‘capitalistas’. El Comité para la Seguridad del Estado (KGB) nombre de la agencia de inteligencia, así como de la agencia principal de policía secreta de la Unión Soviética, desde el 13 de marzo de 1954 al 6 de noviembre de 1991, ocupó la planta superior del hotel. Desde la planta 23 la KGB, espiaba a todas aquellas personas alojadas en su interior utilizando equipos para escuchar las conversaciones de los huéspedes, micrófonos colocados en distintos lugares como ceniceros, jarrones etc cumplían su función.

Gente importante acostumbraba a visitar el restaurante del Hotel Viru, situado en la planta 22, con vistas sobre el distrito de Stari Gorod (Ciudad Antigua) y el mar. En teoría, aquel era el último piso del complejo, los ascensores solo marcaban 22 plantas así que prácticamente nadie sabía lo que ocurría un piso más arriba, a la planta 23 solo se podía acceder mediante escaleras detrás de una puerta «oculta» en el piso 22.

Estonia recuperó su independencia en 1991, tres años más tarde, en 1994, se privatizó el Viruhotel. En 2003, el hotel fue vendido al grupo finlandés que opera la cadena hotelera Sokos Hotels, entre otros. Desde ese año el hotel se llama Sokos Hotel Viru y se descubrió la misteriosa planta 23. Desde 2011 el antiguo centro de espionaje es un pequeño museo que muestra vestigios de lo que fue: estanterías con equipos electrónicos de escuchas y transmisión, magnetófonos, máquinas de escribir, teléfonos de tiempos soviéticos y diversa documentación.

El actual Hotel Telegraaf en la cercana calle Vene Street 9, que veremos más tarde, también fue otro edificio en el que dejaron huella los rusos. Construido en 1878 para ser la sede del banco que necesitaban los ricos comerciantes de Tallin, albergó al famoso Handelsbank con sucursales en toda Alemania y Rusia en la planta baja, mientras que los pisos superiores fueron destinados a elegantes apartamentos. Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, Handelsbank cesó sus operaciones. En 1918 se convirtió en la “Casa Telegraaf”, el principal centro de comunicaciones de Estonia: Oficina Central de Correos y telégrafos.

Este lugar desempeñó un papel muy importante en el intento de golpe de Estado de 1924, cuando los escuadrones de la muerte comunistas locales, empujados y ayudados por la Unión Soviética,  intentaron derrocar al gobierno de Estonia atacando puntos estratégicos en Tallin en la madrugada del 1 de diciembre. Planeaban tomar la oficina de correos para enviar un telegrama a las tropas soviéticas, que iban a acudir en su ayuda. El plan fue frustrado por el comandante estonio Ernst-JohannesPõdder, que recuperó el edificio con un puñado de oficiales que consiguieron acabar con los rebeldes. El golpe fracasó y la República de Estonia sobrevivió.

Después de un período de tranquilidad, comenzó la Segunda Guerra Mundial y en 1944 Tallín sufrió severos ataques aéreos. Gran parte de Vene Street sufrió graves daños, incluida la Casa Telegraaf pero siguió manteniendo los servicios postales y telegráficos hasta 1991. El elegante hotel de cinco estrellas Telegraaf abrió sus puertas en el edificio histórico en 2007.

Siguiendo por la calle Pikk, en el numero 28 vemos el edificio de la embajada Sueca

Esta zona está repleta de bonitas terrazas, aún vacías porque apenas son las 10 de la mañana pero pronto estarán abarrotadas de turistas.

Seguimos por la calle Pikk, encontramos otros edificios históricos que correspondían a distintos gremios de comerciantes y mercaderes de la ciudad, destaca en el nº 26 el que ocupaba la hermandad de “Los Cabezas Negras” (Mustpeade Vennaskond), un gremio integrado por jóvenes comerciantes alemanes solteros y cuyo nombre se debe a que la hermandad estaba dedicada al santo africano San Mauricio, convertido a la fe cristiana y que fue martirizado en Suiza en el siglo III. Su imagen aparece en la puerta principal del edificio que data de 1597.

En el edificio destaca la puerta de entrada que data de 1659 y su fachada de estilo renacentista.

En los frontones de las ventanas de la planta baja están representados los bustos de Segismundo III de Suecia y de la reina Ana así como también los símbolos de otras cuatro ciudades de la exitosa alianza comercial conocida como Liga Hanseática o Hansa, el motor económico del norte de la Europa medieval bajo la influencia germánica: Londres, Bergen, Nóvgorod y Brujas.

En el nº 20 está la casa del “Gremio de San Canuto”, sede de artesanos más humildes como carniceros, curtidores, carpinteros, etc , este era el lugar en donde acordaban los precios a cobrar por sus mercancías. El origen del edificio se remonta al siglo XVI aunque la fachada actual es ya de estilo modernista, construida entre los años 1863 – 1864 en estilo inglés y donde podemos ver las estatuas de Lutero y San Canuto. Actualmente acoge un teatro de danza moderna.

Justo en frente, se levanta una casa de fachada barroca con una curiosa figura de un hombre con anteojos que, según la leyenda, desde lo alto vigila a las bailarinas recordándoles que sus esposos las observaban.

Por toda la calle se suceden las terrazas llenas de flores y magníficos edificios.

En el número 19 está la Embajada Rusa ocupando una antigua mansión del siglo XVIII. 

Los números siguientes de la calle Pikk (18 y 23-25) están ocupados por unos magníficos edificios representativos de este estilo modernista de principios del XX, obra del arquitecto Jacques Rosenbaum, natural de la capital letona, y decorados por el escultor August Volz.

En el número 17 está la entrada al edificio que en su día fue la Sede del Gran Gremio o Casa del Gremio Mayor (Suurgilde Hoone). El Gremio Mayor fue fundado en el año 1325 con el fin de agrupar a los comerciantes locales y defender sus intereses. En 1410 se construyó el edificio para ser la sede del importante gremio.

Suurgilde Hoone es uno de los ejemplos más bellos de estilo tardogótico en la ciudad.

Actualmente acoge al Museo de Historia Nacional o  Ajaloomuuseum, (KUMU), fundado en 1864.

En frente está situado el café Maiasmookk (El Goloso), en el número 16 de la calle Pikk, en la Suurgildi plats, intersección de las calles Pikk y Pühavaimu, es la pastelería más famosa de la ciudad y la cafetería más antiguo de Tallin.

Fundada en 1864, se considera incluso la cafetería en activo más antigua de Estonia.

El establecimiento también alberga un museo sobre la historia y los usos del mazapán (en España, dulce típico de la Navidad), muestra alrededor de 200 figuras de mazapán, hechas de moldes de más de 100 años.

El interior del café se ha mantenido sin cambios durante casi un siglo. 

La plaza Suurgildi plats, además de al famoso café y al edificio del antiguo Gran Gremio, acoge a la Iglesia del Espíritu Santo (Püha Vaimu kirik ).

La iglesia del Espíritu Santo es una iglesia luterana medieval del siglo XIII, de estilo gótico su torre es la más antigua de Estonia (1433), aunque la apariencia actual data de1630, siendo reconstruida tras ser devastada por un incendio tanto en 1684 como en 2002. También se dice que tiene la campana más antigua de Estonia.

En el exterior destaca el reloj tallado en 1684 por Christian Ackermann, el primer escultor independiente en Estonia, rechazando unirse a ningún gremio adquirió su propio taller en Toompea Hill.

En el interior de la iglesia destaca el retablo del altar mayor, fechado en 1438, y el púlpito barroco del siglo XVII.

Hay tiendas de souvenirs en todos los sitios, hasta en el propio edificio de la iglesia.

A la derecha, por el callejón Sajakang (Callejón del Pan) accedemos a la Plaza del Ayuntamiento (Raekoja plats), corazón del centro histórico, delimitada por bonitas casas con fachadas color pastel que albergan tiendas y restaurantes, además de por el Ayuntamiento (Tallinna raekoda) que sobresale entre el resto de edificios, recordando más a una iglesia por su alta torre que a un consistorio o centro municipal.

El ayuntamiento de Tallín es uno de los pocos edificios civiles de estilo gótico que se conserva en Europa del Norte.

Las primeras menciones que se tienen de este ayuntamiento datan de 1322. El edificio actual fue construido entre 1402 y 1404.

En la arquitectura gótica era frecuente el uso de gárgolas (tallado de forma grotesca) que además de ser figuras ornamentales, muchas veces disimulaban canalones para transportar agua desde el tejado alejándola de la fachada y así evitar que la lluvia corriera por las paredes. Las gárgolas suelen ser un animal fantástico alargado que aleja el agua desde la pared saliendo habitualmente por su boca abierta, como el caso de los dragones del Ayuntamiento de Tallín.

Sobre el edificio del ayuntamiento se levanta una torre octogonal de 61 metros construida en 1404, que recuerda el estilo de los minaretes islámicos. En 1530 se le añadió una aguja barroca, coronada por una veleta tallada con la imagen de un soldado medieval, conocido popularmente como «Vana Toomas» (el soldado Tomás) o “Old Thomas”, considerado un guardián de la ciudad y uno de los iconos de Tallín.

Según la leyenda, el modelo de la veleta fue un niño campesino que destacaba en los concursos de primavera que se celebraban en la ciudad, las pruebas más concurridas eran las de tiro con arco o ballesta de flechas que se disparaban sobre una diana en forma de pájaro de madera, Thomas siempre era el mejor en los disparos, por lo que fue recompensado nombrándole guardián de la ciudad de por vida.

Como vigilante de la Plaza del Pueblo (Plaza del Ayuntamiento) siempre estaba atento y muy pendiente de los niños a los que solía regalar dulces. Cuando falleció,  su figura se inmortalizó en cobre y se situó en la veleta sobre la torre del Ayuntamiento, desde allí seguía vigilando la ciudad, los padres contaban a los niños que el Viejo Thomas veía mucho mejor a todos desde tan alto y si aparecían golosinas debajo de la almohada de algún niño de la ciudad era Thomas quien las ponía como premio por su buen comportamiento.

En 1944, Old Thomas fue alcanzado durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial. La aguja quemada se reconstruyó y se erigió una nueva copia del Viejo Tomás en 1952. En 1996 se volvió a renovar la aguja y se colocó la tercera figura del Viejo Tomás para proteger Tallin, la veleta original se conserva en el Museo de la Ciudad.

Por un suplemento de 3€ se puede subir a la torre contando 115 escalones, desde arriba se tiene otra perspectiva de la plaza y del entorno del casco histórico. El ascenso puede ser muy incómodo cuando hay mucha gente entrando a la vez.  Si se tiene intención de subir a la torre es mejor estar en la puerta en cuanto abren (a las 10:00 en verano, a las 9:00 el resto del año).

En el interior del edificio del Ayuntamiento se pueden visitar algunas salas, por ejemplo en el primer piso, la Sala de las Asambleas Cívicas o la Sala del Consejo, que servía además como tribunal de justicia, conserva los asientos de madera originales de los miembros del Consejo.

La plaza es un hervidero de gente entre los puestos de un gran mercadillo medieval……

Las terrazas de bares y restaurantes están abarrotados a esta hora…..

En la esquina nordeste de la plaza, en el número 11, está la Raeapteegi hoone, farmacia fundada en 1422, considerada una de las más antiguas de Europa y que permaneció como tal hasta 1996. En su interior se exponen utensilios de la época relacionados con la actividad de la botica.

Además en la plaza hay muchas tiendas curiosas…

Después del recorrido por la “ciudad baja”, vamos hacia la “ciudad alta” situada en la colina de Toompea.

La “ciudad alta” merece un capítulo aparte en nuestro blog……  

¡ Continuamos !

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