1.7.5. RECORRIENDO EL GOLFO PÉRSICO Y MÁS: MASCATE (OMÁN) PRIMERA PARTE.

Después de las escalas en Emiratos Árabes Unidos (Dubái y Abu Dhabi), Qatar y Baréin llegamos a otro exótico país: OMÁN.

Tras un día y medio de tranquila navegación desde Baréin, que aprovechamos para descansar plácidamente y disfrutar de todas las instalaciones del barco, estamos listos para pisar tierra de nuevo.

Hoy conoceremos los puntos más turísticos de Mascate o Mascat (en inglés Muscat), la capital del país asiático de Omán situado en la costa oriental de la península arábiga.

Omán, un pueblo de mercaderes regido por sultanes desde épocas remotas, tiene una  localización estratégica que propició que se lo disputaran a lo largo de su historian distintos imperios, desde los persas hasta los árabes, los otomanos y los portugueses, estos últimos ocuparon la región durante un período de 143 años, de 1507 a 1650, en esta etapa construyeron y fortificaron las ciudades y pueblos, donde aún se encuentran muchas muestras de su estilo arquitectónico colonial.

Los omaníes se convirtieron a finales del siglo XVIII en una gran potencia naval y comercial en el Índico. Su poder declinó durante el siglo XIX y el sultanato quedó bajo la influencia de Gran Bretaña.

Manteniendo una relación complicada con los colonizadores europeos a lo largo de su historia, con los portugueses primero y con los británicos más tarde, estos últimos acabaron convirtiéndose en sus protectores hasta el final del reinado del sultán Said Bin Taimur que abarcó un negro periodo entre 1932 y 1970. Su gobierno se caracterizó por su completa oposición al progreso, prohibió la construcción de carreteras, extensión de la electricidad y otras obras públicas, aisló al país de toda influencia exterior, se opuso a extender programas sociales en educación y sanidad. En materia de costumbres su visión era de un fuerte fanatismo religioso, aplicando la interpretación más estricta del Corán, de modo que estaban prohibidos la radio, el cine, la música y el baile….. En el Omán de la década de los sesenta, no sólo el alcohol estaba prohibido, sino el tabaco, y los fumadores hallados «in fraganti» eran azotados en público. El sistema sanitario era tan deficiente que sólo contaba con un hospital de 12 camas en la capital, en el resto del país, los djinns (demonios) del cuerpo enfermo eran expulsados aplicando sobre el pecho y la frente hierros incandescentes, que obviamente no podían erradicar la malaria, la tuberculosis, la lepra, llegando a una mortandad infantil del 75%. Las restricciones en el acceso a la enseñanza constituían uno más de los aspectos del «oscurantismo cultural» impuesto por Said Bin Taimur, incluso únicamente se podían adquirir gafas con autorización expresa sólo para aquellos cuyo uso les era indispensable para un trabajo aprobado por el sultán.

A pesar del petróleo, el país seguía siendo extremadamente pobre y estaba completamente aislado del resto del mundo por voluntad de su sultán. Esto duró hasta 1970, año en que el sultán Said Bin Taimur, fue obligado a abdicar en favor de su hijo Qabus Bin Said Al Said, a petición de sus asesores británicos. Un golpe de estado incruento que además del apoyo británico contó con el de Estados Unidos y abrió el país a la modernidad. El sultán Said Bin Taimur vivio su exilio en el lujoso hotel Dorchester de Londres hasta su muerte en 1972, posteriormente  sus restos fueron enterrados en el Cementerio Real de Muscat.

El Sultán Qabus Bin Said Al Said (Sultán Qaboos), perteneciente a la 14ª generación descendiente del fundador de la dinastía Al Bu Saidi, que estableció el sultanato en el siglo XVII tras expulsar a los portugueses de Mascate, accedió al trono a los 29 años de edad y se propuso modernizar un país anclado en las tradiciones del pasado y que vivía en la más absoluta pobreza.

Desde 1970 el nuevo sultán impulsó el progreso de Omán en el periodo que se conoció como “el Renacimiento omaní” o “la Edad de las Luces”, según diferentes analistas transformó por completo un país medieval en una próspera economía mundial.

En 1971 Omán se unió a la Liga Árabe y a las Naciones Unidas. Se crearon escuelas, hospitales…. En los años comprendidos entre 1970 y 2013, la esperanza de vida en Omán aumentó considerablemente. En 2003 se permitió a las mujeres de Omán votar por primera vez y ocupar puestos importantes en la empresa privada y en la administración. En noviembre de 2010, el Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas nombró a Omán, de entre 135 países en todo el mundo, como el país que más había mejorado durante los 40 años precedentes. Según índices internacionales, Omán es uno de los países más desarrollados y estables del mundo árabe.

Aquel tenebroso Omán del Sultán Said, prohibido para los extranjeros hace cincuenta años, gracias al Sultán Qaboos se ha convertido es un bello país que quiere darse a conocer al mundo y atraer al turismo como una fuente de riqueza más.

Durante siglos los omaníes usaron una bandera totalmente roja para surcar el Golfo Pérsico, no fue hasta 1970 con la llegada al poder del Sultán Qaboos cuando se configuró la nueva bandera con los colores blanco, verde y rojo en franjas horizontales y una vertical roja en la parte izquierda. En la parte superior de esta se sitúa el emblema nacional: (Khanjar Dagger), la típica daga y su vaina  superpuesta a otras dos espadas cruzadas. El color blanco representa la la paz, el verde la fertilidad y prosperidad y el rojo la sangre derramada en batallas contra los invasores y el sufrimiento del pueblo omaní.

Hoy en día Omán es un país próspero y desarrollado y la nueva bandera ondea orgullosa, en muchos modernos edificios, escuelas, hospitales y museos.

Su capital Mascate, es una de las ciudades más antiguas del Medio Oriente, rodeada de montañas y desierto.

Situada entre la cordillera Al Hajar al oeste y el golfo de Omán al este, el paisaje es una sorprendente combinación de agrestes montañas y aguas oceánicas que contemplamos al aproximarnos en el MSC Lírica.

Poco a poco nos acercamos a la costa de Mascate.

El crucero atraca sobre las 7:00h de la mañana en Sultan Qaboos Cruise Port, el mayor puerto de la capital del país asiático.

La ciudad más grande y poblada del sultanato de Omán, con aproximadamente 3,1 millones de habitantes y una extensiónde unos 70km que se estira mirando al mar.

Las zonas más destacables de esta gran ciudad son: Mutrah, Old Muscat, Ruwi, Al Qurum

Mutrah (Muttrah). Barrio pesquero, a unos 2 km de la terminal de cruceros del puerto Sultán Qaboos Cruise Port.  Aquí está el gran mercado de pescado, frutas y verduras regionales, el Museo Bait Al Baranda, un magnífico y larguísimo paseo marítimo (Corniche de Muscat), el zoco Mutrah y el parque Al Riyam con el icónico quemador de incienso.

Viejo Muscat (Old Muscat). Continuando  el paseo marítimo de Mutrah se puede llegar a Old Muscat, aproximadamente a 7 km del puerto de cruceros. Aquí está el fuerte Al Jalali, el fuerte Al Mirani, el Palacio Real Qasr Al Alam, el museo Bait Al Zubair y el Museo Nacional.

Ruwi. Más hacia el interior está este barrio, aproximadamente a unos 6 km de la terminal del puerto de cruceros. Es conocido como “la Pequeña India” ya que su población está integrada mayoritariamente por indios, bengalíes y también paquistaníes. En la zona se encuentran varios templos y los mejores restaurantes indios. También es el centro financiero de la ciudad por lo que alberga modernos edificios, más altos que en otras zonas de Mascate. Aquí está la estación principal de autobuses que va a cualquier parte de Muscat, a Salalah y a prácticamente todo Omán, incluyendo un autobús directo al aeropuerto. 

Al Qurum: A unos 15 Km del puerto, en este barrio es donde viven la mayoría de los europeos. Aquí se encuentra la mejor playa de la ciudad (Qurum Beach), rodeada de palmeras que le da un magnífico toque caribeño. Otras atracciones de la zona son: Children’s Museum  y el Qurum Natural Park, el mayor parque natural de Mascate, inaugurado en 1993 entre sus atractivos cuenta con un gran lago, en el que es posible navegar en barcas, también acoge “Waterfall Hill”, el jardín de rosas del sultán Qaboos Bin Said.

Cerca está la Royal Opera House (Casa Real de la Ópera) rodeada de magníficos jardines. Este impresionante edificio construido por voluntad del Sultán Qaboos, gran amante y promotor de la música clásica (prohibida en tiempos de su padre), abrió sus puertas por primera vez en otoño de 2011 para traer la cultura mundial a los omaníes. Es la sede de la Orquesta Sinfónica Real de Omán y también ha acogido conciertos de violín y de órgano, así como jazz o ballet entre otros muchos espectáculos y actividades.

Mucho antes de construir este impresionante “templo de la música”, el sultán Qaboos se propuso trasladar el conocimiento y disfrute de la música a su pueblo instaurando la asignatura de Música como obligatoria en los centros educativos y en 1985 creó una orquesta sinfónica compuesta íntegramente por músicos omaníes, incluso en los primeros años, su director fue el propio sultán. Interpretaron su primer concierto en 1987.

A unos 12 Km de la Ópera Real de Mascate está la Gran Mezquita del Sultán Qaboos. En esta ruta también se encuentran grandes centros comerciales como  Oman Avenues Mall, en Sultan Qaboos Street y Muscat Grand Mall, en este último centro comercial está el “Museo de Ilusiones”, cuenta con una sala de espejos, una sala de rompecabezas, una sala de espirales……

La Gran Mezquita del Sultán Qaboos es la mezquita más grande e importante de Omán y de las pocas del país que pueden ser visitadas por no musulmanes. Se inauguró en mayo de 2001 para celebrar el treinta aniversario de la llegada al trono del sultán Qaboos Bin Said.

El horario de la Gran Mezquita del Sultán Qaboos es de sábado a jueves de 08:00 a 11:00 horas.

Otras atracciones son: el Acuario de Omán  y el Planetario.

El Acuario de Omán (Oman Aquarium) cerca de Ruwi, está ubicado en el centro comercial Palm Mall, es el acuario más grande de Oriente Medio. En total ocupa unos 8.000 metros cuadrados de superficie, abarcando tres pisos del centro comercial. En sus 55 enormes tanques de agua conviven más de 30.000 animales marinos, incluyendo 150 especies diferentes de coral.

Planetario: en su techo abovedado se proyectan imágenes de estrellas, planetas, cometas y otros cuerpos celestes. A través de 19 proyectores se muestra la posición real de las estrellas y el movimiento del firmamento, incluyendo la Vía Láctea.

Desembarcamos preparados para ver y disfrutar todo lo que podamos…..

Está prohibido caminar por la zona portuaria, por lo que se pone a disposición de los cruceristas un bus lanzadera gratuito para su traslado a Muttrah, justo en frente del puerto.

Sin olvidarnos del «permiso de  entrada» a la ciudad que nos entregan antes de desembarcar:

Los taxis no tienen taxímetro y hay que negociar antes de subir (según la web del propio puerto: un recorrido en taxi debe costar alrededor de 10 riales omaníes por hora durante las primeras 3 horas y, por tiempo adicional, 7 riales omaníes por hora).

En Omán no hay UBER…..Echamos de menos la seguridad del UBER que en la propia aplicación nos da precio cerrado, itinerario e identificación del coche y del conductor, además el precio se carga en la cuenta y no necesitamos tener la moneda del país (Rial omaní – OMR). Decidimos caminar porque lo de negociar con los «taxistas» no nos va, si lo podemos evitar mucho mejor, la ruta que hemos planificado incluye suficientes lugares para visitar paseando.

El proyecto para crear el nuevo complejo del mercado de pescado surgió del deseo de la Municipalidad de Omán de reemplazar el edificio existente de la década de 1960, por espacios comerciales modernos y funcionales. Diseñado por Snøhetta (empresa integrada de arquitectura, paisaje e interiorismo con sede en Oslo, Noruega ) fue inaugurado en 2018.

El Mercado de pescado de Mutrah (Mutrah Fish Market) está abierto todos los días de 6:00h a 10:00h.

Entramos en el gran recinto  (4.000 m² de superficie) donde a primera hora de la mañana está muy concurrido  pues es cuando los barcos dejan la mercancía.

Llama la atención la decoración de algunas de sus paredes con bonitos mosaicos que representan los antiguos dhows que surcaban el Índico en épocas pasadas.

Estas embarcaciones tradicionales, no solo se dedicaban a la pesca sino que también, aprovechando los vientos del monzón, comerciaban con especias, sedas y todo tipo de artículos con los países vecinos, incluso con la India. Aunque ya no lucen las velas triangulares, sino que van a motor y muchos son barcos de recreo que ofrecen excursiones a turistas, aún los hay que siguen dedicados a la pesca.

Mucha actividad en el mercado a esta hora (8:30h de la mañana).

A pesar de la modernidad del «nuevo Omán» del Sultán Qaboos, siguen persistiendo muchas de las arraigadas costumbres y tradiciones del país. En realidad es raro ver mujeres omaníes por la ciudad, solo nos encontramos hombres con su vestimenta tradicional consistente en una larga túnica llamada dishdasha, típicamente blanca (aunque puede ser de otro color) sin cuello hasta las rodillas y con largas mangas. Imprescindible también el gorro redondo llamado kumma o un turbante alrededor de la cabeza (mussar). La vestimenta de las mujeres omaníes (que pocas vimos) consiste en un vestido largo que se lleva sobre unos pantalones (sirwal) y un pañuelo para la cabeza (lihaf). Hasta caer la tarde, las primeras mujeres no aparecerán por la calle y  generalmente irán acompañadas.

Contiguo al mercado de pescado está el mercado de verduras.

Dejamos atrás el  moderno edificio de la lonja de pescado y  continuamos nuestra ruta.

Cerca está el museo Bait Al Baranda Museum, ubicado en una casa de los años 30, antigua residencia del comerciante Naseeb Bin Mohammed, por lo que también recibe el nombre de Casa de Naseeb, fue reconvertida en museo para mostrar una visión general de la cultura y tradición omaní desde el período islámico temprano del país, la ocupación portuguesa y la dinastía actual. Además conserva importante documentación histórica encargada de narrar los orígenes del Sultanato de Omán. A través de tecnología interactiva se cuenta la historia de Mascate, desde su formación geológica hasta la actualidad incluso expone una colección de huesos de dinosaurios encontrados hace 10.000 años en el área de Al-Khoud.

El horario del Museo Bait Al Baranda es de sábado a jueves, de 9.00 a 13.00 horas y de 16.00 a 18.00 horas. Viernes cerrado. La entrada general cuesta 1 OMR (1rial omaní equivale a 2,14 euros).

Los museos de Omán son una interesante atracción si se dispone de tiempo. Además de los  museos Bait Al-Baranda y Bait Al-Zubair ejemplos de cómo los omaníes están tratando de preservar su cultura e historia, merece la pena visitar también el Museo Nacional de Omán y el Museo de Historia Natural. Este último ubicado en el edificio del Ministerio de Patrimonio y Cultura, en el barrio de Al Khuwayr, muestra la flora y fauna de la región, desde la prehistoria a la actualidad, incluye una colección de fósiles y la Sala de Ballenas, donde se guarda el esqueleto completo de una ballena que quedó varada en la costa en 1980.

Seguimos hacia el centro de Mutrah:

El larguísimo paseo marítimo (Muttrah Corniche) es una ruta 10.3 km que llega a Old Muscat.

El sultán Qaboos Bin Said al Said compró en 2016 el Fulk Al Salamah (‘Barco de la paz’), un yate de 165 metros de largo, construido por el astillero italiano Mariotti, que  junto al megayate Al Saidde 155 metros (botado por el astillero alemán de Lürssen  en 2007),  forman  parte de la flota real que tiene su base en Mascate.

Alrededor de los modernos yates se ven algunos de los tradicionales dhows, lo que nos recuerda, aunque lo pudiera parecer, que no estamos en la Costa Azul, Puerto Portals (Mallorca), Marbella o algún otro famoso puerto abrigo de los yates más exclusivos del Mediterráneo o incluso nuestro náutico de Sanxenxo (Galicia), anfitrión habitual de lujosas embarcaciones.

En el fondo, detrás de los yates reales también distinguimos a nuestro MSC Lírica:

Después de ver los yates del Sultán Qabús Bin Said al Said y disfrutar de la vistas sobre la bahía de Mutrah, continuamos nuestro recorrido por la Corniche encontrando en muchos edificios la imagen del querido Sultán.

Nos enteramos que el sultán Qaboos Bin Said al Said falleció el mes pasado (10 de enero de 2020) a los 79 años y tras medio siglo al frente del país. Además de los tres días de duelo oficial, en Omán se izarán banderas a media asta durante 40 días y así encontramos, aún de luto, la ciudad.

El querido y respetado Sultán Qaboos fue considerado como uno de los monarcas más prooccidentales del Golfo Pérsico, con una política exterior basada en la convivencia pacífica entre los pueblos, la buena vecindad y no interferir en los asuntos internos de unos u otros. Será echado de menos no solo en su país sino también en otros muchos. Con España siempre mantuvo una estrecha relación gracias a la amistad que le unía al rey emérito Juan Carlos I. En su visita a Omán en 1985, la reina Sofía se convirtió en la primera mujer en escuchar el himno del sultanato desde un estrado.

El sultán, que había visitado España en su juventud, volvió a nuestro país cuatro años después de aquella imagen de la reina junto a los dos hombres en el estrado. Qabús Bin Said al Said incluso se interesó en replicar el sistema de Paradores Nacionales en Omán, donde más de una treintena de empresas españolas trabajan en la modernización del país. El rey don Juan Carlos, ya sin doña Sofía, regresó a Omán solo dos meses antes de su abdicación. El fortalecimiento de las relaciones entre los dos países potenciadas por la amistad de ambos monarcas, se sellaron con la concesión de la condecoración de Caballero de la de la Orden de Isabel la Católica, otorgada por Gobierno español en 2016.

Al no haber tenido hijos su sucesor es uno de sus primos y hasta ahora ministro de Cultura, Haitham Bin Tariq al Said, de 65 años.

Seguimos recorriendo la Corniche de Mutrah,

Se constató en un estudio de los muros y planos de la mezquita Masjid Al Rasool Al A’dham, elaborado por una consultora británica encargada por el Ministerio de Tierras y Municipios en 1983, que esta mezquita fue construida con piedras de cuatro castillos construidos hace más de cuatrocientos años, por lo tanto, sus orígenes datan probablemente de principios del siglo XVI. Demolida  y renovada en varias ocasiones, la mezquita actual fue inaugurada  15 de marzo de 1998. El interior no podemos verlo ya que está cerrada para los no musulmanes, en su fachada exterior destaca la cúpula y el alto minarete de color azul.

Está rodeada de edificaciones antiguas que conservan el estilo propio de otras épocas. Vale la pena perderse por las callejuelas traseras para conocer la auténtica esencia del pueblo,

Tradición y modernidad conviven en la Corniche de Mutrah, así que muy cerquita de la mezquita encontramos un local de la cadena de comida rápida: KFC

Continuamos por la Corniche.

Enfrente, se alza el Fuerte de Mutrah dominando la bahía.

Continuamos por el paseo marítimo hasta llegar al Zocoo bazarde Mutrah (Mutrah Souk), abierto de sábado a jueves de 8:00a 13:00 y de17:00 a 21:00, viernes de 17:00 a 21:00.

El mejor lugar de la ciudad para comprar recuerdos, desde incienso hasta kumma (gorras omaníes), piezas de oro, túnicas bordadas, especias, cafeteras de cobre (DallahCoffee), Khanjars (dagas tradicionales)……..

¡Hasta bolas de Navidad!

El tradicional Souq de Mutrah, es uno de los pocos lugares en el mundo donde uno puede comprar oro, mirra y olíbano (tipo de incienso muy apreciado), los tres regalos presentados al niño Jesús por los Tres Reyes Magos, según la tradición cristiana. Estos eran los regalos más valiosos que uno podía imaginar hace dos milenios.

El olíbano utilizado durante 6.000 años, es una resina aromática que se obtiene de árboles del género Boswellia (árboles del incienso) que crece únicamente en una estrecha región entre el Cuerno de África e India y en partes del sur de China. Diferentes suelos, microclimas e incluso épocas de cosecha producen distintos colores de resina y, en general, cuanto más blanca es la resina, más valiosa es. En Omán, en el inhóspito terreno de la provincia de Dhofar, en el sur de este país se  produce el olíbano más fino y caro del mundo, una sustancia que los antiguos egipcios llamaban el «sudor de los dioses». Según la Unesco, el comercio de olíbano que floreció en esta región durante muchos siglos, fue una de las actividades comerciales más importantes del mundo antiguo y medieval. Desde aquí, caravanas con miles de camellos y esclavos cargados de incienso partían en un duro viaje de 2.000 kilómetros a través del desierto de Arabia, con destino a los imperios egipcio, babilónico, griego y romano formando la mítica “Ruta del Incienso”. El olíbano se usaba como remedio para todo pero especialmente como medicina que calmaba el dolor, sanaba heridas y úlceras… Los egipcios importaron cantidades masivas para usar también como perfume, repelente de insectos y alimañas, y para enmascarar el olor a podrido al embalsamar los cuerpos, incluso se encontró ungüento de olíbano en la tumba del rey Tutankamón, cuando se abrió en 1922.

La mirra, es otra resina aromática extraída de pequeños árboles de la especie Commiphora, también con propiedades medicinales y usada para elaborar perfumes y ungüentos para embalsamar a los muertos.

Pero en el Souq de Matrah, lo más “vistoso” es el oro, hay muchas joyerías con exagerados collares, colgantes, pulseras….

También encontramos “las boutiques” de moda omaní:

Seguimos callejeando….. Aún nos queda mucho por ver en Mascate.

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