VIAJE NAVIDEÑO RUMBO AL POLO NORTE: 2.HELSINKI (PRIMERA PARTE)

Hoy empieza nuestro primer día en Finlandia que dedicaremos a  Helsinki, la capital del país y su ciudad más grande.

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Situada en la costa sur, en el Golfo de Finlandia, brazo del mar Báltico que comparte con Estonia y Rusia en el norte de Europa.

Lo que hoy es Finlandia estaba habitada por diversas tribus, con sus propios reyes, hasta que fue colonizada por los suecos. Fue parte integrante del reino sueco desde la Edad Media (con la introducción del  cristianismo en 1154  por el rey Erik IX de Suecia) hasta 1809 en que fue  conquistada por los rusos.

Durante ese largo periodo, de casi 700 años, fue considerada como una de las “cuatro tierras suecas”  llamándose Österland.

El rey Gustavo I de Suecia (1496-1560) consiguió la independencia de Suecia de Dinamarca e Instituyó la monarquía hereditaria en el  país. En 1550 fundó la ciudad de Helsinki con el nombre de Helsingfors  (en sueco), como enclave estratégico al otro lado del golfo, en la desembocadura del río Vantaa frente a Tallin (capital de Estonia) que era danesa en aquel entonces y con quien rivalizaba en  el comercio del mar Báltico.

El rey Gustavo estableció ducados hereditarios para su hijos, el segundo de ellos (Juan) recibió en herencia el Ducado de Finlandia en 1556 y se convirtió en uno de los más poderosos nobles de Suecia, llegando a ser  rey de Suecia en 1568  hasta su muerte en 1592.

En los siglos siguientes, Suecia  libró sucesivas batallas con sus vecino pero consiguió mantener el territorio finlandés como propio, hasta que en 1808 Alejandro I de Rusia invadió Finlandia, nombrándose a sí mismo Gran Duque de Finlandia.

Alejandro I de Rusia prometió autonomía al territorio conquistado según las estipulaciones de la Constitución política sueca, que aseguraba libertad para mantener sus  costumbres y  su religión. Según los deseos del zar, en 1812 se trasladó la capital del Gran Ducado de Åbo (Turku) a Helsingfors (Helsinki), empezando un proceso de reconstrucción de la ciudad al estilo imperial ruso, con  un nuevo centro monumental para reflejar el poder del  emperador y gran duque, en territorio filandés. 

Los casi 700 años de asociación de Finlandia con el  Reino de Suecia  determinó  que la   lengua dominante de la administración originalmente fuera el sueco y así se mantuviera aún muchos años, el  finés recuperó su relevancia durante el resurgimiento nacionalista de 1842, per el sueco siguió siendo el idioma oficial. 

Hasta finales del siglo XIX, el Gran Ducado gozaría de una autonomía manteniendo su propio régimen parlamentario, ejército, moneda, sellos de correo, etc con mayor o menor grado de injerencia de los rusos  según las distintas épocas de los zares.

En orden cronológico fueron cinco los zares que tuvieron la dignidad de Gran Duque de Finlandia:

  •  Alejandro I (1801-1825), quien conquistó el territorio en la Guerra de Finlandia en 1808-1809, mantuvo su promesa de respeto a la autonomía del territorio. 
  • Nicolás I (1825-1855), hermano y sucesor de Alejandro I, fue un zar más autoritario pero no interfirió demasiado en los asuntos internos de Finlandia.
  • Alejandro II (1855-1881), quien sucedió a su padre Nicolás I, fue bastante liberal con respecto a Finlandia.
  • Alejandro III (1881-1894), hijo de Alejandro II, aumentó  el poder ruso en el territorio finés
  • Nicolás II (1894- 1917), hijo de Alejandro III, fue el último zar ruso y último Gran Duque de Finlandia. Llevó a cabo la “rusificación de Finlandia”,  término que definió su política oficial de limitar el estatus especial del que gozaba el Gran Ducado de Finlandia  hasta entonces y terminar con su autonomía política, integrándola plenamente en el ámbito político, militar y cultural en el Imperio ruso, para ello en  1898 nombró al general ruso Nikolái Bobrikov gobernador general de Finlandia, extremando la represión rusa, llegando a promulgar un manifiesto en el cual se exigía que en el Senado y en todas las jurisdicciones, se utilizara únicamente el idioma ruso, declarado lengua de la administración e imponiendo  la enseñanza del mismo en las escuelas.  La resistencia del pueblo a este proceso culmino con el asesinato en 1904 del general Bobrikov llevado a cabo por el nacionalista filandés Eugen Schauman, convertido en un icono de la resistencia contra la Rusia imperial y aún hoy considerado por muchos como un héroe en  Finlandia .

El rechazo a la “rusificación” fue uno de los principales factores que condujeron a su  independencia. Aprovechando la Revolución rusa de 1917, que llevó al derrocamiento del régimen zarista imperial con  la  abdicación del zar Nicolás II el 15 de marzo de 1917, Finlandia se independiza de Rusia y el 6 de diciembre de 1917 se declara república soberana, nación independiente, dejando de ser por tanto, el  Gran Ducado de Finlandia conectado al  Imperio Ruso recién caído.

Helsinki fue nombrada por las nuevas autoridades, capital de la joven república parlamentaria y democrática.

Pero tras la proclamación de la independencia se vivió una cruenta guerra civil entre las fuerzas socialdemócratas, comúnmente conocidos como «rojos» (punaiset) y las fuerzas del Senado, controladas por los conservadores, popularmente conocidos como «blancos» (valkoiset). Los «rojos» recibieron la ayuda de la  Rusia bolchevique, mientras que los «blancos» fueron apoyados militarmente por los alemanes. Los blancos resultaron victoriosos y  los filandeses pasaron de la  influencia rusa a la alemana, incluso se intentó establecer una monarquía finlandesa, con un  rey alemán: el príncipe Federico Carlos de Hesse-Kassel, elegido rey de Finlandia  el 9 de octubre de 1918  aunque nunca llegó a subir al trono debido a la derrota de Alemania en la  Primera Guerra Mundial, en diciembre del mismo año, envió una carta anunciando su abdicación cuando aún no había pisado Finlandia.

Desde 1919, la democracia y soberanía de Finlandia vencieron los retos del radicalismo de derecha e izquierda, la crisis durante la Segunda Guerra Mundial y la presión de la Unión Soviética durante la Guerra Fría.

A pesar de que las guerras desarticularon la economía y dividió  la nación finlandesa durante muchos años, Finlandia emergió como una  república democrática independiente al estilo de las democracias occidentales y el país se cohesionó lentamente gracias a compromisos por parte de los partidos políticos moderados y concesiones desde la izquierda y la derecha.

Una nueva era comenzó para el país.

En 1952 Helsinki organizó los Juegos Olímpicosque le dieron fama internacional de buena organizadora y anfitriona.

Finlandia es  miembro de las Naciones Unidas desde 1955, así como de la Unión Europea  desde 1995.

En el año 2000, Helsinki fue una de  las nueve capitales europeas de la cultura y desde entonces sigue su trayectoria como gran ciudad, capital de un país donde  existe un alto estado de bienestar, cuya economía es una de las más prósperas de Europa, basándose en los importantes sectores de servicios, así como de manufactura. Contado además, con una política altamente democrática y un nivel educativo envidiable que  ocupa año tras año los primeros puestos del ranking en Europa, como así lo demuestra la clasificación PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, por sus siglas en inglés).

Después de  dormir cómodamente  en nuestra suite familiar y un buen desayuno buffet en el Hotel Helka,  estamos listos para  recorrer Helsinki y descubrir  las huellas de su historia.

Hacia las 9:00 h  empieza a clarear la mañana, así que nos ponemos en marcha (en invierno el horario de luz va desde las 9:00h de la mañana hasta las 15:00h aproximadamente), hay que aprovechar bien  estas horas.

Desde el hotel  se puede ir paseando a los sitios más representativos de la ciudad.

Vamos hacia Mannerheimintie, nombre de la más larga (5,5 km) y una de las más famosas avenidas de Helsinki, donde se encuentra el Parlamento (Eduskuntatalo o Riksdagshuset).

Imponente edificio construido entre 1926 y 1931 (oficialmente inaugurado el 7 de Marzo de 1931) en el número 30 de la avenida Mannerheimintie. Destaca en su fachada principal, catorce columnas en estilo corintio al final una gran escalinata de mármol blanco.

Seguimos ……

Continuamos hacia la estación central de Helsinki (Rautatienrori), uno de los emblemas de la capital.

Elegida en 2013 como una de las estaciones de tren más bellas del mundo por la BBC (la British Broadcasting Corporation, servico público de radio y televisión del Reino Unido). 

Diseñada en el año 1909 por el arquitecto Eliel Saarinen,  no fue hasta 1919 cuando se inauguró, por tanto se empezó su construcción en tiempos en que Finlandia aún pertenecía a Rusia  pero no se acabaría  hasta dos años después de su independencia. 

Una auténtica joya del Art Nouveau  revestida del típico  granito finlandés rojizo y adornada  con dos  gigantescas estatuas, los «Portadores de linternas» de Emil Wikström,  a cada lado de la puerta principal que sostienen unas lámparas esféricas que se encienden cuando se va la luz del día.

Sobre uno de sus lados se levanta la alta  torre del reloj de 48,5 m de altura. 

Al lado está  el edificio del Teatro Nacional y la estatua del escritor Aleksis Kivi:

En frente  el Museo de Arte, Ateneum:

El edificio Ateneum  fue inaugurado el 18 de noviembre de 1887, guarda la principal colección pictórica nacional.

Seguimos por la avenida  Aleksanterinkatu.

 La ciudad es oficialmente bilingüe y todos los letreros están en finés y en sueco.

Pero además, el nombre de las calles en  el centro de Helsinki aparece acompañado de figuras de animales con su  nombre  también en sueco y finés (gacelas, dromedarios, asnos, liebres, castores, unicornios ….).

La razón viene de una tradición sueca de hace más de dos siglos, cuando Estocolmo decidió bautizar sus barrios con nombres de animales y esta costumbre llegó a Helsinki, cuando la recién nombrada capital de Finlandia (1812)  por orden del zar Alejandro I se reconstruía y diseñaba siguiendo las directrices de Johan Albrecht Ehrenström (1762-1847), consejero de estado y senador finlandés formado en Suecia, nombrado presidente del Comité de Reconstrucción de Helsinki entre 1812-1825, que junto con el arquitecto alemán Johan Carl Ludvig Engel diseñaron la nueva imagen para Helsinki que había sido arrasada por un incendio en 1808.

En 1819, el emperador, también ordenó a Ehrenström que diera nombre a las nuevas calles de Helsinki y  así se popularizaron los nombres  de animales como era costumbre en  ciudades suecas para designas barrios o manzanas. Con el paso de los años estos nombres desaparecieron tanto de una capital como de la otra, hasta que las autoridades locales de Helsinki decidieron hace pocos años rescatar la costumbre  y señalizar con la imagen  y los nombres de animales en modernos  cartelitos que llaman la atención en las esquinas para designar la zona o manzana que comparten varias calles.

Así que ahora estamos en la zona de “la gacela” de la importante  avenida  comercial Aleksanterinkatu donde se encuentran varios edificios famosos, entre ellos los históricos almacenes Stockmann (Aleksanterinkatu 52).

Estos grandes almacenes  datan de 1930 y  desde entonces se han ido ampliando varias veces hasta llegar  a las  impresionantes dimensiones actuales de 50.000 m2 de plantas comerciales.

Elegantes edificios delimitan la avenida

Desde aquí llegamos a la Plaza del Senado (Senaatintori),  obra del arquitecto Carl Ludvig Engel entre 1818 y 1852, considerada como el centro histórico de Helsinki y uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.

Esta gran explanada recibe su nombre del Palacio del Consejo del Estado ubicado en el lado este de la misma.

Construido entre  1818 y 1822  el Palacio del Consejo del Estado sirvió para albergar al Senado de Finlandia hasta  que se construyó el edificio del Parlamento de Finlandia (Eduskunta) en el número 30 de la avenida Mannerheimintie. El Palacio del Consejo del Estado pasó a ser el Palacio de Gobierno ejecutivo de Finlandia y actualmente alberga la Oficina del Primer Ministro, la Oficina del Procurador General de Justicia, así como muchos de los departamentos del Ministerio de Hacienda.

Además del Palacio que le da nombre, la  Plaza del Senado está delimitada por un complejo arquitectónico de estilo mayormente neoclásico, integrado también por el edificio principal de la Universidad de Helsinki y la Biblioteca Nacional.

En la esquina sudeste de la plaza esta la casa Sederholm, considerado el edificio de piedra más antiguo de la ciudad, fue  construido en 1757 en estilo rococó, actualmente alberga  una institución museística dedicada al  empresario finlandés Johan Sederholm.

En la esquina noreste se sitúa el Museo de la Universidad de Helsinki, dedicado a la historia de la institución universitaria filandesa.

Pero sobre todo destaca la impresionante Catedral luterana de Helsinki (tuomiokirkko), construida al norte de la plaza como homenaje al gran duque y zar ruso Nicolás I. Hasta la independencia de Finlandia en  1917  se le conocía como Iglesia de San Nicolás.

Obra del insigne arquitecto Carl Ludvig Engel que trabajó en su edificación desde  1818  hasta su muerte en 1840. La catedral no fue terminada hasta  1852,  doce años después de la muerte de Engel, (el Palacio del Gobierno, el edificio principal de la Universidad de Helsink y la Biblioteca Nacional de Finlandia también fueron  diseñados por Carl Ludvig Engel).

La Catedral luterana es considerada símbolo de la ciudad finlandesa con su blanca e imponente silueta sobre la gran escalinata que la eleva sobre el resto de los edificios de la plaza.

Interior de la catedral:

Frente a la catedral luterana, y en el centro de la plaza del Senado, se encuentra el monumento en honor a Alejandro II (zar del Imperio Ruso desde 1855 hasta su asesinato en 1881), obra de W. M. Runeberg realizada en el año 1894 en conmemoración de la  reinstauración de la Asamblea de Finlandia en 1863. El  monumento representaba el agradecimiento de Finlandia  al zar por acabar con muchos periodos de tensión  con Rusia.

Continuamos nuestra ruta y desde la Plaza del  Senado vamos hacia la Catedral Ortodoxa  Uspenski, en el  islote de Katajanokka.

Muy cerca, ocupando la manzana entre  Pohjoisesplanadi  y Mariankatu  está el President’s Palace (Presidentinlinna), frente a la explanada  del mercado abierto de Kaupparori que  bordea el mar Báltico  y  al lado del canal de Katajanokka.

A principios del siglo XIX, este espectacular palacio no era más que  un  almacén de sal  que  fue adquirido por Johan Henrik Heidenstrauch, un exitoso comerciante de la ciudad que lo convirtió entre 1816 y 1820 en una residencia señorial. La Casa Heidenstrauch se parecía más a un palacio que a la casa de un comerciante. En 1837  fue adquirido por el precio de 170 000 rublos para convertirlo en una residencia para el Gobernador General de Finlandia, renovado y acondicionado, fue tal su esplendor que se  convirtió en la residencia oficial del propio zar  Nicolás I, pasando a ser el Palacio Imperial de Helsinki donde los sucesivos zares rusos y sus imperiales familias pasaban temporadas.

El palacio recibió  por última vez a un miembro de la familia imperial cuando Nicolás II   realizó  una breve visita en 1915.

En octubre de 1915, bajo las condiciones políticas de la  Primera Guerra Mundial (28 jul 1914 – 11 nov 1918) el palacio se convirtió en el Hospital Militar Temporal I de Helsinki. Con la revolución de rusa 1917 que supuso el fin de los zares y la independencia de Finlandia, el  palacio pasó a ser propiedad del  Senado y a servir como residencia oficial a los presidentes de Finlandia.

En su papel de residencia oficial del Presidente de Finlandia, el Palacio Presidencial ha acogido a importantes visitantes y dignatarios extranjeros.

El Día de la Independencia de Finlandia de Rusia  se celebra  el 6 de diciembre, y muchos de los monumentos, incluido el palacio presidencial, lo celebran con un día de “puertas abiertas” al público (el palacio Presidencial cada año acoge a unos 2000 invitados en el día de la independencia, se puede gestionar la invitación en la web de Oficina de Turismol ).  

Muy cerca  del Palacio Presidencial está el  Canal de Katajanokka. Cuatro puentes  cruzan este canal y  comunican  el distrito de Katajanokka con el centro deHelsinki, muy cerca de la explanada del  mercado abierto Kauppatori.

Katajanokka, originalmente era una península unida por un istmo al territorio  continental que más tarde sería la capital de Finlandia.

En el plan de reconstrucción de Helsinki para convertirse en capital del Gran Ducado de Finlandia por deseo del zar Alejandro I  en 1812,  se estableció la construcción de un canal  para conectar los puertos sur y norte de Helsinki  a través del istmo  que  originalmente  unía la península  de  Katajanokka al continente, técnicamente  el canal convertiría  la península en una isla. Este canal  no se construyó hasta 1844 y las dos porciones de tierra permanecieron unidas por el istmo hasta entonces, rodeadas por la bahía fangosa cuyas orillas eran ocupadas por cabañas y  pequeños muelles de pescadores.

A mediados de la década de 1840 se iniciaron las obras de relleno y la construcción de muelles en el puerto norte (Halkolaituri). El trabajo continuó durante décadas y el muelle en forma de T  finalmente se completó en 1891. En ese momento, el paisaje urbano de la costa norte incluía numerosos barcos de carga, que suministraban materiales de construcción como ladrillos, cal, arena y madera para la creciente capital.

Pero en el interior de la antigua península de Katajanokka solo  existía una prisión desde 1749 (ampliada en 1837 por orden del zar Nicolás I).  Entre 1810 y finales de la década de 1830, se construyeron allí edificios de barracones diseñados por Carl Ludvig Engel para el uso del ejército ruso y posteriormente se convirtió en la base de la Flota rusa del Báltico. A finales de las décadas de 1830 y 1840 se recuperaron los planes  de la construcción del  canal y el istmo fue excavado utilizando la mano de obra  aportada por los presos  encarcelados en la prisión  de  la cercana  isla de Suomenlinna, que eran  llevados  en barcazas para realizar los trabajos forzados del canal. Una vez terminado el canal, se  construyó un puente de madera que posteriormente fue reemplazado por un puente de hierro. El antiguo asentamiento de casas de madera de Katajanokka junto a la antigua prisión, empezó  a  transformarse en la década de 1860 con la fundación de la Casa de la Moneda de Finlandia  y  con la construcción en 1868 de la  Catedral Uspenski.

En 1893, hubo un brote de cólera que contaminó las aguas del puerto South Harbour y su bahía, desde entonces se conoció la zona como Kolerabassängen, Cholera Pool o  la cuenca del Cólera. Según la tradición la epidemia cesó cuando se tiró al agua  una piedra traída de la peregrinación a Santiago de Compostela, donde  están enterrados los restos del Apóstol Santiago, la piedra símbolo de una carga de pecados fue arrojada como acto de liberación  y absolución de los  mismos el día de la onomástica de  Jaakko (Jacob) el 25 de julio, las aguas ese día  comienzan a enfriarse gradualmente todos los años. Para celebrar este hecho, aún hoy en día, la Sociedad “Epätieteellinen seura”, organiza un evento anual en el que un Jaakko elegido, arroja una piedra a la «cuenca del Cólera».

Durante lustros las ratas infestaron el puerto y en la costa norte de Katajanokka el  muelle se llenaba de aguas residuales, completo de  suciedad y hedor, incluso los fangos se cargaban en barcazas y se llevaban al campo para usarlos como abono.

Después de la independencia de Finlandia, el área de la guarnición fue transferida a las Fuerzas de Defensa de Finlandia y  se ubicaron en Katajanokka la estación naval y el puerto de guerra de Helsinki (hasta 1958), la estación de radiodifusión del batallón de radio (en la década de 1920) y las instalaciones del Astillero Estatal y Talleres de Máquinas. Un puente más nuevo para el tráfico de vehículos se construyó a principios de la década de 1990.

La zona fue  poco a poco rehabilitada y reconvertida en uno de los mejores barrios de Helsinki.

La longitud del canal Katajanokka  de 150 metros, actualmente está atravesado por cuatro puentes que comunican el centro de la vibrante  capital filandesa con  la reformada isla de Katajanokka.

La costa norte de Katajanokka continuo como base para la guardia costera finlandesa, la policía marítima de Helsinki y la flota finlandesa de rompehielos.

El antiguo cuartel naval ruso de Katajanokka fue remodelado para albergar el Ministerio de Relaciones Exteriores de Finlandia.  El  almacén de aduana del siglo XIX (Wanha Satama)  alberga ahora mercados y exposiciones náuticas. La antigua prisión del condado «Nokka», se ha convertido en un magnífico hotel (Hotel Katajanokka), los antiguos edificios portuarios industriales de ladrillo rojo fueron adaptados para uso público, barracones de talleres y depósitos se han renovado  para albergar una escuela de primaria, otros almacenes fueron transformados en prestigiosos restaurantes o locales de celebraciones como  el Casino o antiguo Club de Oficiales de la Flota del Báltico del Imperio Ruso reconvertido en lugar  de eventos.  

Además de la restauración de los antiguos edificios, se construyeron  nuevas y modernas viviendas e instalaciones como el  Allas Sea Pool, concurrido complejo de piscinas y saunas al aire libre,  que hace inimaginable la época de la tenebrosa “Cholera Pool”. 

Incluso uno de los puentes que atraviesan el canal se ha convertido  en  un  turístico Love Bridge (Rakkaudensilta).

En 1991, la ciudad de Helsinki decidió renovar el Halkolaituri (el antiguo Puerto Norte) para el uso de veleros y en 1994, la Administración portuaria de Helsinki arrendó los amarres a la “Asociación de Puerto de Vela de Helsinki”,  con el  objetivo de preservar los veleros, la cultura de la navegación y las tradiciones marítimas como parte del paisaje urbano de Helsinki.

Cruzamos el  canal de Katajanokka completamente helado!!!, y  vemos el Halkolaituri  del antiguo Puerto Norte de Helsinki, convertido en  un magnífico escaparate donde destacan los barcos históricos varados sobre el manto blanco de las aguas congeladas y emblemáticos veleros delante de las centenarias fachadas de ladrillos rojos de las viejas construcciones  portuarias con  la  Catedral de Uspenski como telón de fondo.

En  el muelle de Halkolalturi Vedkajen está también el antiguo buque faro «Relandersgrund«,

El Relandersgrund fue construido en 1886-1888 por W. Crichton & Co en el Astillero de Turku. funcionó como faro durante tres décadas. Durante la guerra de 1918, los marineros rusos lo hundieron en la costa sur de Finlandia. Cuando llegó la paz, el barco fue reflotado y  reparado en Tallin. Relandersgrund pasó a llamarse Varamajakka 1 y se mantuvo en la reserva en el mar de Åland. Después de que la Administración Marítima de Finlandia cerró su flota de faros, algunos de los barcos fueron transferidos a misiones de reconocimiento del mar. En 1937, el Relandersgrund fue despojado de su equipo de faro y renombrado como MKH 3 para servir como un buque de topografía marina. La expedición le dio el nombre de Vuo y operó en Saimaa durante 40 años hasta que fue dado de baja por la Administración Marítima de Finlandia y se vendió para uso privado pero acabó en el  depósito de chatarra Koirakari de Hamina. Susanna Seppä rescató el barco del desguace en 1991.

En la actualidad, el barco faro Relandersgrund,  “rejuvenecido” y pintado de un llamativo color rojo, es un café flotante, bar y restaurante que incluso se alquila para excursiones y eventos privados.

Todo el entorno está dominado  por la  espectacular catedral rusa , que sigue siendo el icono imperturbable de la historia del lugar desde una pequeña colina del islote de Katajanokka.

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En la base de la colina de la catedral, uno de los antiguos edificios portuario  de ladrillos rojos, en sintonía con la  fachada de la iglesia, es hoy un afamado restaurante: Ravintola Sipuli, un cartel en finés nos anuncia la Navidad:  Herkullista Joulua (Navidad deliciosa).

La Catedral Ortodoxa Uspenski, dedicada a la Virgen María, fue diseñada por el arquitecto ruso  Alexey Gornostaev (1808–1862) aunque se construyó tras su muerte, entre 1862 y 1868. Inspirada en el estilo moscovita del siglo XVI, destaca su llamativa  fachada de ladrillo rojo con torres de tejados verdes terminadas en cúpulas doradas (trece cúpulas que representan a Cristo y a los doce Apóstoles).

Se considera  el mayor templo ortodoxo de toda la Europa Occidental y supone  el más notorio recuerdo de la influencia rusa en el país.

En su interior destacan los numerosos iconos representando  santos y pasajes  de la Biblia  a los cuales se les dedica un día especial en el año litúrgico ortodoxo.

Desde la isla Katajanokka volvemos a cruzar el canal y en pocos pasos estamos  en la explanada de la plaza del Mercado de Helsinki (en  finés, Kauppatori), otra  de las zonas más turística de la ciudad  que se extiende bordeando el mar Báltico al sur y al este de Katajanokka.

La plaza del mercado abierto del puerto (Kauppatori), se  encuentra entre la orillas del Mar Báltico (en su día “cuenca del Cólera”) y  la avenida Pohjoisesplanadi en la que se suceden emblemáticos edificios de la ciudad como el Ayuntamiento, la Embajada de Suecia, el Tribunal Supremo o el Palacio Presidencial.

En el centro de la plaza se levanta el obelisco diseñado por el arquitecto “padre” de la ciudad,  Carl Ludvig Engel, en 1835 para conmemorar  la visita del Zar Nicolás I y su esposa  la Zarina Alejandra a la ciudad.

En el obelisco (la piedra de la Zarina), hay un globo terráqueo  coronado por el águila imperial  de bronce de dos cabezas (Keisarinnankivi).

Dicen que la plaza del mercado Kauppatori siempre está muy animada, pero  nosotros la encontramos casi  ¡¡¡vacía!!!   

¡esperábamos mucho más!

Pensábamos que sería un gran mercado, incluso «navideño» ya que estamos en diciembre y se aproxima la Navidad y sobre todo su fiesta de la Independencia (6D) .

Solo encontramos media docena de puestecillos  de gorros, pieles de zorro, cuernos de arce y souvenirs variados.

También encontramos la fuente de bronce Havis Amanda, obra del escultor Ville Vallgren construida en 1908, convertida en uno de los símbolos de la ciudad de Helsinki y en uno de sus monumentos más fotografiados. Simboliza el nacimiento de la ciudad que emerge del mar, representada  como una figura femenina desnuda custodiada por 4 leones marinos y situada sobre un pedestal desde el que cuatro peces lanzan chorros de agua .

Seguimos descubriendo otros «inquilinos» de la plaza:


En el extremo oeste de Kauppatori,  nos encontramos con otro edificio  histórico cuyo origen  se remonta a 1889,  construido con los característicos ladrillos rojos típicos de los antiguos barracones portuarios, actualmente magníficamente restaurado alberga el Wanha kauppahalli, el viejo mercado cubierto de Helsinki.

Su interior se distribuye en dos pasillos repletos de puestos en los que principalmente se vende pescado, fresco, ahumados y en conserva, pero también tiendas gourmet dónde se pueden  encontrar  algunos productos selectos   como  el mejor caviar o  embutidos  de  carne de reno.

Horario mercado cubierto: de Lunes a Viernes, 08:00 – 18:00 y sábados de 08:00 a 16:00

Le dedicaremos más tiempo  por la tarde, ahora  hay que aprovechar la luz del día…..

En el muelle de Kauppatori esta la terminal de los ferris con travesías disponibles hacia Tallin (Estonia), Estocolmo (Suecia), Mariehamn (isla del archipiélago filandés Áland), Riga (Letonia), Travemunde (Alemania) y San Petersburgo (Rusia).

Las travesías de Helsinki son operadas por Tallink Silja, Viking Line, Finnlines, St Peter Line y Eckerö Line y según la temporada  operan hasta 20 rutas de ferry diarias.

También hay rutas por  las islas más famosas que forman el  archipiélago de Helsinki que incluye alrededor de 330 islas e islotes. Las más  populares son:

  • Pihlajasaari, es la más popular entre los ciudadanos de Helsinki. Se ha hecho famosa gracias a sus playas de arena y a las rocas que se encuentran en el lado opuesto.
  • Vartiosaari,  en la antigüedad se utilizaba para vigilar y advertir de los ataques de los vikingos. En la actualidad la isla es uno de los lugares preferidos de la clase acomodada de Helsinki que a lo largo de los años se han hecho construir allí sus viviendas.
  • Seurasaaari, esta es una de las pocas islas a las que se puede llegar andando. En ella se encuentra un museo al aire libre que muestra la tradicional forma de vida de los finlandeses. Las casas, mansiones y edificios que tiene fueron recolocados desde distintos puntos de Finlandia. Estas construcciones, 87 en total, son una muestra de lo que ha sido la vida en el campo entre el siglo XVII y XX.
  • Lonna, muy pequeña, en ella solo hay un puesto militar y actualmente  un bar restaurante desde que se abrió al público para visitar en verano. La historia de esta mini-isla incluye las negociaciones que realizaron suecos y rusos en 1808. Durante el siglo XIV la isla fue utilizada como polvorín y a principios del 1900 hubo un centro para el desminado y posteriormente para la desmagnetización de buques de casco metálico, un procedimiento que permitió a los buques evitar las minas.
  •  Kaunissaari, esta isla queda bastante alejada de Helsinki, a unos 40 minutos,  se puede llegar con el ferry (desde Vuosaari) o en barco privado. Es conocida por sus largas playas y una buena diversidad de fauna y plantas, lo que supone un magnífico atractivo  para excursionistas.
  • Pero sin ninguna duda, Suomenlinna es la más  famosa  y una de las atracciones turísticas más populares de Finlandia, alberga la fortaleza  militar  declarada en 1991 por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad  como un monumento de arquitectura militar único.
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Suomenlinna está situada a unos 2km de la costa de Helsinki. Sólo se puede llegar en ferry o en el autobús acuático JT-Line, hay servicios diarios que salen cada 30 minutos y la duración del trayecto no llega a 20 minutos. Ambos medios de transportes acuáticos zarpan desde la Plaza del Mercado (Kauppatori), aunque desde distintos puntos y hacia diferentes zonas de la isla.

A las 12 de la mañana  embarcamos para Suomenlinna (3,80 euros /adulto y 1,90/niño ida y vuelta, hay que tener monedas sueltas pues la maquinita de los tickets, no admite billetes solo monedas o tarjetas de crédito con chips, tuvimos que  pedir cambio a la vendedora de uno de los  puestecillos del mercado que muy amablemente nos solucionó el problema).

¡¡¡ VAMOS !!!
Suomenlinna nos espera…..

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