5.3. ROMA

Después de recorrer los impresionantes Museos, vamos desde La Ciudad del Vaticano al centro de Roma en metro:

Saliendo de los Museos Vaticanos vamos hacia Via Leone IV y girando a la derecha en el Burger King, seguimos por Viale Giulio Cesare hasta la estación de metro Ottaviano, cogemos línea A (naranja) y bajamos en parada metro Spagna.

Aprovechamos el billete B.I.R.G., que compramos en Civitavecchia que incluye la ida y la vuelta a Roma en tren y el desplazamiento en metro o autobús por la capital italiana.

Primera parada (metro Spagna): desde la plaza de España daremos un paseo por puntos emblemáticos de la ciudad, hasta volver a coger el metro en la plaza Barberini.
Este será nuestro recorrido:

La Plaza de España es una de las zonas más conocidas de Roma. Su nombre viene dado por la ubicación de la embajada española ante la Santa Sede en dicha plaza desde el siglo XVII.

En la plaza destaca su famosa escalinata, siempre repleta de visitantes. Construida a principios del siglo XVIII para comunicar la plaza con la Iglesia de Trinità dei Monti. Sus 135 peldaños tienen especial significado para el mundo de la moda ya que en ellos se celebra el desfile Donne Sotto le Stelle a mediados de julio y hace que la Plaza de España se vista de gala para proyectarse al mundo entero.

La fuente de la Barcaza (Fontana della Barcaccia), situada en el centro de la plaza, fue diseñada por Pietro Bernini para el Papa Urbano III, concluida en 1627 por su hijo, Gian Lorenzo Bernini.
Al sur de la fuente, se encuentra la columna de la Inmaculada Concepción.

Cerca está una de las calles de compras más famosas de Roma, la Vía dei Condotti, con sus tiendas más exclusivas.

Pasamos por delante del palacio Borghese. El cardenal Camillo Borghese adquirió el palacio en 1604, cuando se convirtió en el Papa Paulo V en 1605, el magnífico edificio se convirtió en la residencia de sus hermanos. Desde 1947 en su planta primera se encuentra ubicada la Embajada de España en Italia.

Llegamos a la Plaza Navona, otro de los lugares neurálgicos y más visitados de Roma, llena de bares y restaurantes, mercadillos y exposiciones de artistas callejeros contribuyen al animado ambiente que hay siempre a todas horas.

Merece la pena pararse a tomar algo en una de las terrazas de la plaza y disfrutar del “ambientillo” mientras se saborea el famoso «tartufo», el postre más típico.

La Plaza Navona ocupa el lugar en el que se situaba el circo de Domiciano (Circo Agonal) en el año 86, con espacio para más de 30.000 espectadores, en el que los ciudadanos romanos disfrutaban de sus espectáculos.
Los dos edificios más importantes que presiden la plaza son el Palazzo Pamphili (palacio nobiliario del siglo XVII, actual sede de la embajada de Brasil) y la Iglesia de Santa Agnes.
Pero sin ninguna duda lo más destacable son las tres espectaculares fuentes:

La «Fuente de los Cuatro Ríos» , construida por Bernini en 1651, con cuatro estatuas que representan a los cuatro ríos más importantes : el Nilo, el Danubio, el Ganges y el Río de la Plata. En el centro sobresale un gran obelisco de 16 metros de altura que perteneció al Circo de Majencio, encontrado en la Vía Apia.

En la parte sur de la plaza está la «Fuente del Moro» obra de Giacomo della Porta y perfeccionada por Bernini, que posteriormente añadió los delfines.

La «Fuente de Neptuno» también fue diseñada por Giacomo della Porta, pero permaneció en el abandono hasta 1873, cuando la obra fue finalizada por Zappalà y Della Bitta.

Cerca está la pequeña  Piazza  di Pasquino.

Encajonada entre edificios, más que una plaza es la confluencia de calles, pero  su encanto radica en la estatua mutilada, de rasgos erosionados por el paso del tiempo, que se mimetiza con el gris de la pared de la esquina donde se sitúa. Esta estatua  se la conoce como «el Pasquino»  o «estatua parlante». Según la tradición , un sastre del siglo XVI llamado Pasquino quiso publicar sus críticas a la aristocracia y a la Iglesia, como era peligroso hacerlo en público y en persona, el hombre decidió que la estatua hablara por él, así que colgó de ella sus notas de versos satíricos, pronto otros vecinos se animaron a hacer  lo mismo y la ciudad se llenó de estatuas que hablaban y protestaban por ellos con sus labios de piedra, de hecho hay otras cinco consideradas estatuas parlantes en distintos lugares de Roma: Babuino, Marforio, Il Facchino, Madama Lucrezia y Abate Luigi, pero la más famosa es esta  y aún hoy en día aparecen a los pies del Pasquino quejas dirigidas a la administración o críticas políticas. La estatua en si, supuestamente representa a Menelao recogiendo a Patroclo muerto (aunque de este último solo queda un trozo de torso) en la guerra de Troya que narra la Ilíada de Homero, y sería una copia de mármol de un original helenístico de bronce, probablemente del siglo III a.C.,  colocado en el lugar actual en 1501.

En la plaza además hay un agradable restaurante, que descubrimos en  nuestra visita anterior a Roma, en el que se pueden degustar buenas ensaladas y unas pizzas calzonne grandes, que tienen fama de ser las mejores de la ciudad, además no cobran la tasa del servicio típica de Roma.

Seguimos hacia el cercano Panteon de Agripa situado en la Piazza della Rotonda, otra de las plazas más animadas de Roma, llena de turistas atraídos por el emblemático edificio.

El Panteón es un antiguo templo romano construido hacia el año 25ª.C por Marco Agripa general, político romano, mano derecha y yerno del emperador Augusto. El templo fue reconstruido totalmente por Adriano el siglo II (hacia el año 125).

Actualmente podemos admirar el gran edificio de planta circular que mide lo mismo de diámetro que de altura: 43,30 metros, con un pórtico de grandes columnas corintias de granito bajo un frontón de artesonado.
Corona la construcción una gran cúpula, mayor que la de la Basílica de San Pedro. Aunque fue copiada en numerosas ocasiones por los arquitectos posteriores, casi dos mil años después de su construcción, la del Panteón sigue siendo la cúpula de hormigón sin armar más grande del mundo.
Una abertura en el centro de la gran cúpula central (óculo) proyecta la luz hacia el interior

El suelo tiene la parte central 30 cm más alta que el perímetro, para que la lluvia que entre por el óculo fluya hacia el canal situado en el borde periférico del círculo. El revestimiento es de llamativas baldosas con un diseño de cuadrados y círculos más pequeños.

Su interior acoge numerosas obras de arte, tumbas de reyes italianos y personajes ilustres, destacado la tumba de Rafael, el gran artista del Renacimiento.

El Panteón se considera uno de los edificios de la Antigua Roma mejor conservados, principalmente porque ha estado en uso continuo durante toda su historia. En el año 608 al papa Bonifacio IV lo transformó en iglesia cristiana, siendo considerado el primer templo pagano convertido al culto cristiano.
Abre todos los días. Precio: gratuito
El Panteón está situado a unos cinco minutos andando de la famosa Fontana de Trevi, pero ampliaremos un poco más el recorrido para pasar por el Templo de Adriano en Piazza di Pietra y ver la columna de Marco Aurelio en la plaza Colonna.

Pasamos por delante de lo que queda del antiguo Templo de Adriano en Piazza di Pietra, construido en el año 145 en honor al emperador Adriano. Hoy en día solo se conservan once columnas corintias de quince metros de altura sobre un podio de cuatro metros, incorporados a un edificio del siglo XVII diseñado por Carlo Fontana que funcionó como la Bolsa de Roma. Actualmente se abre solo para algún evento determinado o cuando se realizan exposiciones temporales.

Un vistazo a la columna de Marco Aurelio en la plaza Colonna

Aunque Marco Aurelio era más conocido por su pasión por el estudio de la filosofía, decidió dirigir personalmente sus legiones en combate durante el último tramo de su vida. Este monumento construido entre 176 y 192 tenía por objeto recordar las gestas de este emperador contra las tribus bárbaras del norte.

Y llegamos a la Fontana de Trevi, visita indispensable para quien visita por primera vez Roma, pero aunque no sea la primera vez que estamos aquí, hay que acercarse a la fontana, hay que venir…… para volver a Roma:

¡¡¡ volver a Roma siempre es un placer !!! .

Construida en el siglo XVIII basándose en un diseño inicial de Bernini, es la fuente más grande y espectacular de Roma y una de las más fotografiadas de toda Europa. Situada en pleno centro de la ciudad, la Fontana di Trevi debe su nombre (Tre Vie) a las tres calles que convergen en ella.

Impacta por su belleza, pero también por su gran tamaño que abarca 20 metros de anchura por 26 metros de altura, estas dimensiones contrastan con la pequeña plaza que la acoge. Ocupa el lugar en el que terminaba un antiguo acueducto romano (Acqua Virgo) construido por Agripa y finalizado en el año 19 a.C., para suministrar agua a la ciudad.

A lo largo de su historia, fueron varios los Papas que impulsaron la idea de mejorar la fuente existente en la Plaza de Trevi, pero fue el papa Clemente XII quien en 1731 encargó al arquitecto y escultor Nicola Salvi la tarea, consiguiendo la magnífica obra que siglo tras siglo sigue causando profunda admiración a quien la contempla . Los trabajos para su construcción se prolongaron durante 30 años y el autor de tan magnífica obra no pudo verla terminada, fue finalizada por Giuseppe Pannini.

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Las esculturas en mármol de travertino que adornan la fuente en la escena principal son obra de Pietro Bracci (1762), sobresaliendo la monumental escultura central de Neptuno domando sendos caballos de mar; el caballo de la izquierda es salvaje, mientras que el de la derecha es dócil, para representar así los diferentes estados del mar. La carroza formada por una gran concha de molusco es guiada por dos tritones (torso humano y cola de pez) guían , liderada por Neptuno .

La fachada clásica del Palazzo Poli (la fachada sur del Palacio de los Duques de Poli ) hace de telón de fondo, con un arco de triunfo romano central que acoge la representación del reino de los mares, con la figura de Neptuno, dios de los océanos, rodeado de caballos, tritones y conchas, mientras el agua se arremolina alrededor de las figuras y las rocas artificiales hasta caer en la piscina inferior impulsada por tecnología e ingeniería hidráulica para crear las fuentes, cascadas y el estanque que acoge las monedas que tiran los miles de turistas que visitan la Fontana cada año.

El histórico Palazzo Poli fue adquirido en 1978 por el Estado italiano, alberga el Instituto Nacional de Diseño Gráfico cuyo objetivo es preservar, proteger y promover un patrimonio de obras de todo tipo de diseño gráfico: grabados, dibujos, fotografías.

Y cumpliendo con la tradición, preparamos la moneda para lanzar a sus aguas, que como veces anteriores, nos volverá traer a Roma.

Desde aquí vamos al metro en Piazza Barberini

Plaza cuyo centro ocupa la fuente del Tritón realizada por Gian Lorenzo Bernini en el siglo XVII. Siguiendo la temática sobre la deidad de los mares que vimos en otras fuentes, en esta cuatro delfines sostienen a Neptuno que hace brotar agua de una caracola.

Desde aquí, en metro, vamos a la Plaza de la República

La Plaza de la República (Piazza della Repubblica) es otra de las principales plazas de la ciudad, formada por una gran rotonda en la que se sitúa una fuente, rodeada por imponentes edificios.

La Fuente de las Náyades en el centro de la Plaza de la República fue construida entre 1870 y 1888 con las figuras de cuatro leones. En 1901 los leones fueron sustituidos por las estatuas de cuatro ninfas cuya desnudez escandalizó a buena parte de la gente de la época.

Situada junto a la Plaza de la República, muy cerca de la gran estación de Termini, se encuentra la basílica de Santa María de los Ángeles y los Márties (Santa Maria degli Angeli e dei Martiri).

En Roma se pueden visitar infinidad de iglesias, de distintos tamaños y estilos arquitectónicos pero sin duda alguna, la basílica de Santa María de los Ángeles y de los Mártires es una de las más especiales y sorprendentes de la ciudad.

El terreno en el que se encuentra la Basílica estaba ocupado por las Termas de Diocleciano, una impresionante demostración de la grandeza del imperio romano.

Construidas en el año 305 d.C. bajo el mandato del emperador Diocleciano, las Termas con capacidad para más de 3.000 personas (el doble que las famosas Termas de Caracalla) fueron el mayor complejo termal de la Antigua Roma. Las edificaciones hechas en ladrillo revestido de mármol y decoradas con mosaicos y esculturas ocupaban un terreno de más de 13 hectáreas, a lo largo de las cuáles se disponían el gimnasio, la biblioteca, baños fríos, calientes y templados. El complejo permaneció en funcionamiento hasta el año 537.
Miles de cristianos que trabajaron como esclavos murieron en la construcción de las termas. En el año 1561 el Papa Pio IV encargó a Miguel Ángel la construcción de la Basílica en una parte de las termas para honrar a los cristianos fallecidos en ellas.

En el año 2008, los restos de las antiguas termas pasaron a formar parte del Museo Nacional Romano. Después de un largo proceso de recuperación, en la actualidad se puede visitar una de las pocas partes que quedan de la impresionante edificación, en la que se puede ver la gran altura que poseía el edificio. En el interior se expone una imponente construcción funeraria además de dos tumbas con una gran decoración a base de frescos y estuco, que se cree que datan de comienzos del siglo II d.C. En la parte descubierta de las termas hay un claustro ajardinado en el que se exponen cerca de 400 obras de arte que incluyen estatuas, sarcófagos y relieves.

La basílica de Santa María de los Ángeles y los Mártires es una de las más especiales de la ciudad, su aspecto exterior, de ladrillos arcillosos derruidos, oculta un sorprendente y espectacular interior diseñada por Miguel Ángel, que podemos admirar traspasando las gigantescas puertas de bronce.

Con unas dimensiones impresionantes, el templo posee una rica decoración en la que destacan los grandes frescos de las paredes y las enormes columnas de mármol.

En el magnífico suelo de mármol decorado, se puede ver la “línea Meridiana” trazada por Francesco Bianchini en 1703, siguiendo bocetos de Miguel Ángel, usada como calendario gregoriano basado en los movimientos del Sol y la Luna para indicar el mediodía y la llegada de los solsticios y los equinoccios.

La llegada de las estaciones es representada por las figuras del zodiaco incrustadas en mármol y dispuestas a lo largo de la línea. En un extremo se encuentra la señal de Cáncer, que representa el solsticio de verano, y en el otro la de Capricornio, que representa el solsticio de invierno.


Todo ello iluminado con la luz que filtra el óculo del templo:

Entre sus tesoros destaca un órgano monumental que, con sus 5.400 tubos, impresiona a los visitantes que tienen la suerte de escucharlo en la inmensidad del templo.

Por la sacristía se accede a un pequeño museo donde se muestra la historia de esta impresionante construcción.

El sacerdote siciliano Antonio del Duca, que tuvo una visión del Arcángel Uriel (‘llama de Dios’ o ‘luz de Dios’) en las ruinas de los baños termales de Diocleciano en 1541, fue uno de los promotores de la creación de la espectacular iglesia.

Esta impresionante obra es considerada  la última iglesia diseñada y construida por el gran artista,  arquitecto, pintor y escultor Miguel Ángel (1475-1564).

Hace años, cuando visitamos por primera vez Santa Maria degli Angeli e dei Martiri quedamos impresionados y de nuevo ahora, volvemos a quedar fascinados por esta magnifica obra disimulada tras las antiguas paredes de los restos romanos.

Nos despedimos de la Basílica….

pero volveremos …….

y nos despedimos de Roma pero volveremos….. ¡algún día!

Desde la Basílica vamos a Termini

Y rumbo a Civitavecchia…..

aprovechamos para descansar y comentar lo que más nos gustó de la visita a los Museos Vaticanos y a la “Ciudad Eterna”.

De camino al «puerto de Roma» donde nos espera el barco, aprovechamos para descubrir algunos rincones más de la ciudad de Civitavecchia…..

¡ VAMOS !

4 comentarios sobre “5.3. ROMA

    1. Muchas gracias por tu comentario. Esta fue nuestra cuarta visita a Roma y la más rápida, otras veces nos quedamos una semanita para patear bien la ciudad, esta vez solo fue una escala de crucero por lo que seleccionamos sitios concretos que queríamos recordar y aprovechamos al máximo, pero quedaron muchos puntos emblemáticos que no conté, seguro que en tu blog los describes muy bien. Saludos

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